La tasa de desempleo en España superará en 2014 el 28% "antes de estabilizarse" y el Producto Interior Bruto (PIB) del país caerá un 1,7% este año, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El organismo corrige así a la baja sus previsiones sobre la economía española en su informe semestral de Perspectivas. Este nuevo dato del PIB supone un resultado no sólo peor de lo que había estimado en noviembre (-1,4%), sino también del último anunciado por el Gobierno español (-1,3%) y por la Comisión Europea (-1,5%); de cara a 2014, la OCDE dice que la remontada será tímida, de un 0,4 % en lugar del 0,5% previsto.

Las cifras del paro previstas para 2014 superan también las que la OCDE anticipó en su último estudio de Perspectivas (26,8%) y las razones hay que buscarlas en el hundimiento de la demanda interna: -3,8 % en 2012, -4,3 % en 2013 y -1,7 % en 2014. El Gobierno español ha previsto un 26,7%.

Los autores del informe señalaron que sobre la demanda pesa el "amplio esfuerzo de saneamiento presupuestario, las condiciones tensas de crédito, la reducción de la deuda privada y la ralentización de la actividad en Europa". En ese contexto, subrayaron que "la prioridad número uno del Gobierno debería ser estimular el crecimiento" y cumplir sus objetivos de saneamiento de las cuentas públicas, pero dejando que actúen los estabilizadores automáticos.

También reclamaron el fin de la extensión legal de los acuerdos salariales de los convenios colectivos para dar "más flexibilidad" a las empresas para contratar en un momento de gran incertidumbre, al tiempo que pidieron que se continúe con las medidas de activación del mercado laboral y de adecuación de la mano de obra.

Financiación de los bancos

Por otro lado, la OCDE ha constatado que han mejorado las condiciones de financiación de los bancos tras la inyección de capital de 40.000 millones de euros del programa europeo, pero advirtió de que las entidades no van a repercutir esa ayuda más que "de forma limitada" en las condiciones que ofrecen en sus préstamos.

Otra consecuencia de ese rescate bancario, que representó un 3,8 % del PIB, es que el déficit público el pasado año se quedó en el 10,6 % del PIB, aunque la organización admitió que sin esa y alguna otra medida puntual, en términos estructurales, se redujo del 8,9 % en 2011 al 7 % en 2012.

Uno de los pocos elementos positivos es el de la competitividad exterior en términos de costosDe hecho, uno de los pocos elementos positivos del cuadro descrito en el estudio es el de la competitividad exterior en términos de costos, ya que España desde 2007 ha obtenido el tercer mejor resultado entre los 15 países de la zona euro que pertenecen a la OCDE.

De hecho, el saldo exterior de la balanza de cuenta corriente, que había llegado a presentar un déficit del 10% del PIB, pasó a ser positivo a finales de 2012 y debería generar un excedente del 2,1 % del PIB este año y del 3,5 % el próximo.  Eso gracias a un impulso de las exportaciones —que progresaron un 3,1 % en 2012 y deberían hacerlo un 4,5 % en 2013 y un 6,7 % en 2014— pero también —y eso ya no es tan positivo— al bajón de las importaciones: -5 % en 2012 y -3,7 % en 2013 antes de recuperarse un 0,8 % en 2014.

Los autores del informe indicaron que una mejora de las condiciones financieras en Europa y en España, así como los avances en la competitividad, podrían llevar a una expansión más consistente que la anticipada, aunque también persiste el riesgo inverso.

En ese caso, se trataría de un posible contagio a España de acontecimientos desfavorables en Europa que afectara a los tipos de interés con los que financia su deuda, pero también de una rebaja todavía más larga de la demanda interna por los problemas para reabsorber el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Más reformas laborales

Con sus previsiones en la mano, la OCDE ha reiterado sus recomendaciones para que España haga nuevas reformas laborales, en particular en lo que se refiere a la fijación de salarios, aunque reconoció que sus efectos se verían a largo plazo.

"Las reformas estructurales tardan en tener efecto", admitió en rueda de prensa el economista jefe adjunto de la organización, Jorgen Elmeskov. Pero insistió en que los cambios en las regulaciones laborales "serían buenas para España" en el largo plazo.

Las reformas estructurales tardan en tener efectoRespecto al contenido de esos cambios, se pronunció por una modificación del sistema de fijación de los salarios para tener en cuenta las circunstancias particulares de cada empresa y por limitar la extensión de la cobertura de los convenios colectivos.

Por su parte, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, ha asegurado que los ajustes realizados para sanear las cuentas públicas, en particular en los países periféricos de la zona euro "no han sido en vano" y que darán resultados conforme la economía se recupere.

Gurría subrayó que es "un falso dilema" el debate entre si hay que privilegiar el ajuste fiscal o el crecimiento porque había países con niveles de deuda o de déficit muy elevados que tenían "enormes necesidades de consolidación". "La consolidación fiscal debe continuar", señaló el economista jefe de la organización, Pier Carlo Padoan.