El juez Baltasar Garzón
El juez Garzón tras ser galardonado con el Premio de la Libertad y la Democracia René Cassin en 2010. ARCHIVO

El exjuez Baltasar Garzón ha presentado un recurso de amparo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo contra la sentencia que le inhabilitó como juez por las escuchas telefónicas del caso Gürtel. El exmagistrado de la Audiencia Nacional basa su escrito, de más de 200 folios, en la tesis de que fue condenado por "un delito inexistente".

En un comunicado, Garzón comunica que sus alegaciones —realizadas por el despacho Amparo Legal— se basan en que se ha vulnerado "manifiesta y gravísimamente" sus "derechos fundamentales". De prosperar su recurso, podría volver a ser juez, ya que los fallos de Estrasburgo son vinculantes para España.

Según él, ha sido objeto de un "tratamiento penal singularizado" que genera "una inadmisible inseguridad jurídica en los jueces y magistrados". Además, asegura que los magistrados que le condenaron construyeron "a la medida" un delito para él, ya que "no hay en España ninguna ley que regule las escuchas telefónicas".

Garzón califica los razonamientos de la sentencia en su contra como "contradictorios, irrazonables y arbitrarios", a la vez que recuerda que el Ministerio fiscal "apoyó" las escuchas". Por ello, afirma que se le ha utilizado como un "chivo expiatorio de los males e insuficiencias de las leyes" españolas. Algo en lo que abunda, ya que insinúa que "parece no se ha celebrado prácticamente juicio alguno" debido al contenido de la sentencia.

Para terminar, el exjuez señala que la sentencia vulnera "la independencia judicial recogida en la Constitución", dado que se consideró "como una conducta criminal lo que no ha sido" en este caso, ya que, según reza el comunicado, Garzón se limitó a "cumplir con su obligación" y "sin violar ninguna ley".