'Venus and Cupid holding a Mirror'
'Venus y Cupido sujetando un espejo' (1606-1611), una de las obras de temática mitológica del maestro barroco Pedro Pablo Rubens - © Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

Además de ser un artista admirado en las cortes de toda Europa por sus cuadros cargados de sensualidad, dinamismo y color, el pintor flamenco Pedro Pablo Rubens (1577-1640) era un empresario con dotes para la diplomacia y una mente abierta e inquieta. El artista era capaz de comunicarse en alemán, neerlandés, francés, italiano, español y latín y se carteaba con intelectuales y creadores del continente. Sus misivas personales delatan a una persona sedienta de información, ideas e imágenes que pronto se hizo hueco entre la élite de pensadores de la época.

Nació cerca de Colonia, vivió en Italia y en Amberes, trabajó para la Corte de Inglaterra y fue el niño mimado de la Corte Española de Felipe IV, el llamado Rey Planeta, que le encargó un gran número de obras que pasaron a formar parte de la envidiable colección de pintura del monarca, la mejor del momento.

L'Europe de Rubens (La Europa de Rubens) es la primera exposición internacional del Museo Louvre-Lens, la sucursal del Louvre de París en la ciudad francesa de Lens (Paso de Calais) inaugurada en diciembre de 2012. La muestra exhibe hasta el 23 de septiembre 170 trabajos, procedentes de museos estadounidenses y europeos (entre ellos el Prado, que posee una de las más completas colecciones de Rubens del mundo), con obras del maestro barroco y de sus coetáneos; un conjunto de pinturas, dibujos, esculturas y artes decorativas que refleja el ambiente artístico europeo del que se rodeó el autor.

Sentimientos universales

Dividida por secciones, la exposición dedica un apartado a los retratos que Rubens hizo de personajes poderosos como el de la reina de Francia Ana de Austria, el de Francisco de Sandoval y Rojas (Duque De Lerma) o el excepcional óleo que muestra a una joven noble con un rosario. La colección se completa con otras joyas como  el retrato de María de Médici realizado por el pintor flamenco Frans Pourbus el Joven y el famoso óleo de Van Dyck de Carlos I de Inglaterra.

Destacó por dotar a las escenas bíblicas de frescura y emociones humanasConocido por sus esplendorosas composiciones religiosas, Rubens destacó por dotar a las escenas bíblicas de una frescura y un sentimiento universales. La humanidad con que representa a la Virgen María en La Inmaculada Concepción y la desgarradora expresión del Cristo crucificado buscaban compartir emociones humanas que embaucaran de manera natural al espectador.

Modelos a seguir

A pesar de la innovadora técnica y el novedosos espíritu terrenal de las escenas religiosas, el pintor no concebía la creación sin referencias al pasado, Sus grandes modelos a seguir procedían de Grecia, Roma y el arte renacentista de Leonardo, Miguel Ángel (al que adoraba por su representación de la anatomía) y Tiziano. Junto a los lienzos de temática mitológica, los dibujos de Rubens revelan el interés por la representación del cuerpo humano y la devoción por el arte clásico que supo contagiar a otros creadores coetáneos.

Pintó a sus seres queridos como nobles, sin olvidar la personalidad del modeloAdemás del arte palaciego y monumental, la exposición también se detiene en los retratos de niños y mujeres ajenos a la nobleza, familiares y amigos que pintó como si se tratara de aristócratas sin dejar de lado la personalidad de los modelos. El centro sigue la estela de la vida privada de Rubens con cartas y documentos y proyecta un documental que permite al visitante descubrir en el conocimiento que el autor tenía de las ciudades Europeas y el modo en que aprovechó ese dominio en sus trabajos.