Salmorejo
Pan, ajo, aceite de oliva, sal, pimiento, tomates y jamón serrano. WIKIPEDIA/Javier Lastras

La gastronomía cuenta con una larga lista de inventos geniales que carecen de autoría. Es el caso del humilde salmorejo. Un majado de miga de pan con ajo, aceite de oliva, sal, pimiento, tomates y unos cortes de jamón serrano.

Es un plato delicioso y lleno de virtudes, por sus propiedades nutritivas y su receta baja en calorías. El Instituto de Obesidad (IOB) lo propone como un básico de la alimentación de aquellos que sufren obesidad o sobrepeso.

La obesidad es el mayor riesgo para la salud en los países desarrollados. En España, 37 de cada cien adultos tienen sobrepeso y 17 son obesos. Según la Encuesta Nacional de Salud 2011-2012, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), obesidad y sobrepeso han aumentado un 17% en los últimos 25 años.

También con los más pequeños. Según el último estudio de la Fundación Thao, correspondiente al curso académico 2011-2012, un 28,3% de la población infantil española sufre sobrepeso u obesidad: un 21,2% sufre sobrepeso y un 7,1% obesidad.

Y todo en crudo, aún mejor

El salmorejo cordobés es un ejemplo de lo que le conviene a nuestro organismo. Es un alimento bajo en calorías, ya que su un aporte calórico supone 70 kcal/100 ml aproximadamente, con lo que una ración normal de 250 ml contiene 175 kcal.

Al ser ingredientes crudos, se ingieren todas las enzimas en estado vivoRecuerda el IOB que se trata de una receta rica en fibra vegetal, lo que favorece la digestión, en vitamina C, licopeno y vitamina E, debido al aceite de oliva. Éste proporciona, a su vez, un excelente perfil de ácidos grasos cardiosaludables.

Además, el salmorejo tiene ajo, que le confiere un carácter vasodilatador muy beneficioso para la circulación, mientras que la presencia del jamón serrano aporta hierro, proteínas y vitamina B12.

Al tratarse de un alimento cuyos ingredientes están crudos, se ingieren todas las enzimas de los vegetales en estado vivo, manteniendo intactas las propiedades nutritivas de los tomates –vitaminas y minerales– al no necesitar calor para procesarlas.

De este modo, los expertos del IOB presentan al salmorejo cordobés como un plato económico, sencillo y cómodo, tanto a la hora de preparar como de conservar, que ayuda a reponer líquidos e iones como el sodio o el potasio, resultando muy apropiado para esta época del año en la que comienzan a incrementarse las temperaturas.