Violencia machista
El agresor no le permitía que saliera del domicilio sin su permiso y amenazaba continuamente de muerte tanto a ella como al hijo de ambos.  ARCHIVO

Un hombre acusado de haber matado a su mujer de trece cuchilladas en junio de 2012 en Alicante ha reconocido este lunes los hechos y ha alegado que estaba obcecado porque ella le confesó que los dos hijos del matrimonio eran de "otro hombre" con el que supuestamente mantenía una relación.

A su llegada a la Audiencia de Alicante, familiares y amigos de la víctima han recibido al procesado con insultos y amenazas, y se han lanzado contra el furgón policial que lo transportaba A su llegada a la Audiencia de Alicante, familiares y amigos de la víctima han recibido al procesado con insultos y amenazas, y se han lanzado contra el furgón policial que lo transportaba a las dependencias judiciales.

Los hechos por los que el acusado está siendo juzgado ocurrieron el 4 de junio de 2012 en la vivienda de la pareja, cuando, después de varios meses de crisis en su matrimonio, su esposa le manifestó su intención de divorciarse.

Según la Fiscalía, el procesado le asestó trece puñaladas con un cuchillo de cocina de 25 centímetros de largo, causándole la muerte.

Después acudió a la comisaría de la Policía Nacional para entregarse y confesar que había acabo con la vida de su mujer, de nacionalidad rumana, al igual que él.

Casi un mes antes del asesinato, la víctima, de 28 años, interpuso una denuncia en las dependencias policiales contra su marido por amenazas y malos tratos en el ámbito familiar.

Entonces, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Alicante incoó diligencias urgentes y se acordaron como medidas de protección la salida del esposo del domicilio familiar y la prohibición de aproximarse y comunicarse con su cónyuge.

Sin embargo, en la vista oral celebrada en un juzgado de lo Penal por esa denuncia, la mujer se acogió a su derecho a no declarar contra él. El tribunal absolvió al marido y dejó sin efecto las medidas cautelares acordadas por el juzgado de Violencia sobre la Mujer.

El acusado ha manifestado en el juicio que su reacción de apuñalar a su esposa vino motivada porque ella le confesó que tenía una relación con otro hombre, que era, además, el padre de los dos hijos de la pareja.

También ha explicado que en aquel momento estaba en tratamiento psiquiátrico por una depresión, causada por sus problemas matrimoniales.

La defensa del acusado ha aludido a unos supuestos transtornos psiquiátricos de éste para argumentar que "no se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales y de su voluntad" en el momento de los hechos.

Solicitan que sea juzgado por homicidio

Por ello, ha solicitado que al procesado se le apliquen las atenuantes de "arrebato y ofuscación", así como las de "confesión y arrepentimiento", y que sea juzgado por homicidio y no por asesinato.

Por su parte, la acusación pública —fiscal, abogada del Estado y letrada de la Generalitat— y la representante legal de la familia de la víctima —personada como acusación particular— han indicado que el procesado era plenamente consciente" de sus actos y no presentaba un problema psiquiátrico que le causase una pérdida de la razón.

La Fiscalía pide para él una pena de 20 años de cárcel por un delito de asesinato con la agravante de parentesco. A la salida del procesado de las dependencias judiciales, y mientras era trasladado al furgón policial, los familiares de la víctima han tratado de abalanzarse sobre él para agredirle, profiriendo insultos.

Una de las amigas de la víctima ha afirmado a los periodistas que el acusado tenía ya planeada presuntamente la muerte de su mujer, porque incluso en su ordenador se encontraba "una guía sobre cómo matar gente a la primera y cuántos años de cárcel te podían caer por asesinato".

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