El director francés Guillaume Canet posa junto a la actriz Marion Cotillard durante la presentación, fuera de competición, de su película'Lazos de sangre'.
El director francés Guillaume Canet posa junto a la actriz Marion Cotillard durante la presentación, fuera de competición, de su película'Lazos de sangre'. EFE

El actor y director francés Guillaume Canet se estrena al frente de un largometraje en inglés con Blood Ties, película en la que cuenta con Marion Cotillard, Clive Owen y Zoe Saldana, y que presentó en el Festival de Cannes fuera de competición.

Canet, que ganó el Premio César en 2007 con su segunda película como realizador, No se lo digas a nadie, apuesta por una historia que pone a prueba la relación entre dos hermanos situados cada uno en un lado opuesto de la ley.

El cineasta quería mostrar que, pese a las diferencias que pueda haber, "un hermano es siempre un hermano"El cineasta lleva la película de Jacques Maillot Les Liens du sang, en la que participó en 2008 como actor, al Nueva York de los años setenta, y a través de las casi dos horas y media de metraje evidencia el peso que tienen en los personajes los vínculos de sangre.

"Me interesaba esa dualidad, la confrontación frente a una relación familiar inevitable, porque un hermano sigue siendo un hermano", explicó en rueda de prensa Canet, que al igual que con Pequeñas mentiras sin importancia ha vuelto a contar en el reparto con la oscarizada Marion Cotillard, su pareja en la vida real.

"Me cuesta trabajar con presión y no me siento preparado para una gran infraestructura, al menos para mi primer filme en inglés, y me dije que volvería con una película que pudiera controlar más", añadió el realizador.

En este proyecto ha conseguido embarcar a Owen y a Billy Crudrup en el rol de los hermanos antagonistas, y a James Caan y Mila Kunis también como parte de un elenco en el que confesó haber encontrado la cercanía que necesitaba para tener confianza en sí mismo.

Contenta se mostró también Cotillard con su personaje, una mujer de origen italiano que le ha reconciliado con las dificultades que tuvo en el pasado para expresarse en pantalla en ese idioma, y con la que no ha agotado las ganas de trabajar con Canet. Podría, según concluyó, "hacer otras 20 películas más con él".