Pisos aluminosis Trinitat Nova
Los bloques apuntalados, de la década de los cincuenta, aún están habitados, pero las familias afectadas conviven con los efectos visibles de la aluminosis. ANNA MORENO

Anna Moreno ha tenido que trasladar a su madre octogenaria, vecina suya, a vivir con unos familiares, dada la mala situación en la que se encuentran sus viviendas, que están apuntaladas desde hace años. Diversos edificios del barrio de Trinitat Nova, afectados por aluminosis desde principios de los noventa, siguen habitados por 133 familias que esperan desde 1994 ser realojados en unos pisos de obra nueva que no llegan.

La Síndica de Greuges recibió más de 200 firmas de vecinos afectados por este caso no resuelto desde hace añosSe han construido hasta el año 2007 dos de las tres fases de nuevas viviendas prometidas por las autoridades y gestionadas por el Incasòl, dependiente de la Generalitat. Pero, a pesar de la larga espera y la paciencia que han tenido los vecinos afectados, técnicos de la empresa pública comunicaron en febrero a estas 133 familias que solo podrían construir 13 pisos en los próximos 20 meses.

El solar donde se debería haber comenzado a edificar en el mes de abril sigue vacío y sin actividad. A Anna se le saltan las lágrimas hablando de su madre y de la situación en que malviven ellas y otros vecinos de toda la vida, que conviven con problemas de seguridad y de salud provocados por la aluminosis y las humedades. A estos hay que sumar la inseguridad de convivir con personas que han okupado los domicilios vacíos tras los traslados de las personas reubicadas en las nuevas edificaciones.

Visita de la Síndica

Al estrés que supone tener que vivir apuntalado se añade este problema de convivencia. Además, los pisos de obra nueva también dejan que desear en cuanto a la calidad de la construcción.

La Síndica de Greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, visitó precisamente junto a esta vecina, una técnica y una secretaria estos edificios desahuciados desde hace años. Tras conocer la problemática sobre el terreno, Vilà certifica a 20 minutos «la situación pésima de estas viviendas» del barrio de Trinitat Nova. Según explica la Síndica de Greuges, el Ajuntament de Barcelona es consciente del tema.

Vilà pidió un informe del caso, del que ya ha recibido una primera parte, para saber qué administraciones "se comprometieron" en su día con las obras y cuál es el alcance de las competencias municipales en las mismas.

La Síndica de Greuges también recibió más de 200 firmas de vecinos afectados por este caso no resuelto desde hace años. Vilà asegura que en los tres años que lleva en el cargo o había visto nada igual. Afirma que también trabajarán para dotar de más equipamientos al barrio, que no cuenta ni con biblioteca ni piscina municipales.

Degradados y sin reformas

Las personas afectadas han sido unas 600 desde la aparición de la aluminosis en los bloques de Trinitat Nova. Los que aún resisten en casa lo hacen en comunidades en las que no se han hecho mejoras ni reformas debido a la teórica situación "temporal" de su estancia allí.

No todas las familias afaectadas esperan las nuevas casas. Algunas aceptaron las indemnizaciones económicas - de unos 90.000 euros - para poder reubicarse, que no solo no han llegado, sino que se han reducido a unos 75.000 euros prometidos y no recibidos.

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