Alberto Ruiz Gallardón
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, en una imagen de archivo. Juan Carlos Hidalgo / EFE

La Sala de Gobierno del Tribunal Supremo ha pedido un encuentro con el ministro de Justicia,Alberto Ruiz Gallardón, para expresarle su malestar porque vaya a crear una nueva figura, la de un vicepresidente del Supremo y del Poder Judicial, cuya elección será, consideran los jueces, política.

Este vicepresidente, cuya creación está auspiciada por Gallardón, arrebataría varias funciones al presidenteLos once magistrados que integran la Sala de Gobierno del Supremo y que representan al resto de los integrantes de este tribunal (esta sala está integrada por cinco jueces elegidos para ello por sus compañeros y por los presidentes de las cinco diferentes salas del mismo, junto al presidente) han pedido la reunión por unanimidad a Gonzalo Moliner, su presidente.

La queja se origina en la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que modifica al órgano de gobierno de los jueces, el Consejo General del Poder Judicial, y que se tramita actualmente en el Congreso.

Durante esa tramitación se ha aprobado una enmienda, a propuesta del PP, que prevé la creación de una nueva figura, la de vicepresidente del Supremo, apoyada por el Ministro de Justicia.

El Supremo no tiene actualmente vicepresidencia, aunque la ley prevé que sea el presidente de Sala más antiguo el que ocupe el puesto cuando no lo pueda hacer el presidente, es decir, solo para sustituirle.

Presidiría las salas de conflictos

La nueva figura de vicepresidente, que lo será del CGPJ y del Supremo, creada por la citada enmienda, vacía de algunas de sus funciones jurisdiccionales al presidente del tribunal.

Los magistrados también se oponen a la creación de una sala especial para revisar las decisiones del Poder JudicialAsí, ese vicepresidente del Supremo presidirá todas las salas de conflictos, como las de conflictos de competencias entre varios jueces sobre un determinado asunto o las de jurisdicción entre dos tribunales, además de la sala que conoce de los procesos de ilegalización de partidos políticos, junto a otras funciones de inspección del propio tribunal.

Como la reforma prevé que el vicepresidente del CGPJ lo sea también del Supremo (será elegido entre los tres vocales del órgano de gobierno de los jueces que sean a su vez magistrados del Supremo) los magistrados de este tribunal creen que se les va a imponer un vicepresidente elegido políticamente.

Los jueces consideran que como los vocales del órgano de gobierno de los jueces son elegidos por el Parlamento, indirectamente, se elegirá políticamente al vicepresidente, quien sin embargo tendrá funciones judiciales.

La Sala de Gobierno del Supremo se opone también a otra enmienda recientemente aprobada por el Congreso y que prevé que exista una sala especial en la jurisdicción de lo Contencioso-Administrativo del Supremo para revisar las decisiones del CGPJ, lo que a su entender es contrario al principio constitucional de que cualquier juez debe ser el predeterminado por la Ley.