Un diario lituano ha acusado a Azerbaiyán de comprar votos de forma masiva para intentar ganar el último festival de Eurovisión, en el que el país caucásico, representado por el cantante Farid Mammadov y su tema Hold Me, logró quedar en segunda posición.

Dos periodistas de 15 min.lt aseguran que, una semana antes del espectáculo, hablaron con varios hombres que ofrecían una recompensa de 20 euros por aceptar tarjetas SIM cargadas de saldo con el que votar lo máximo posible a Azerbaiyán. Los compradores organizan después varios grupos de votación con las personas que acceden a participar. "Los grupos tienen que estar en diferentes lugares de la ciudad para que las operadoras no detecten que hay un voto masivo hacia uno de los participantes desde un mismo punto", explican.

Suelen ser grupos de unas diez personas, cada una de ellas con cinco teléfonos, que deben votar tantas veces como puedan durante los 15 minutos que van desde que se abren hasta que se cierran las líneas de votación.

Esta práctica la habrían llevado a cabo en 15 países de poca población, donde es más sencillo modificar el resultado del televoto Esta práctica la habrían llevado a cabo en 15 países de escasa población, donde es más sencillo modificar el resultado del televoto (que representa el 50% de la puntación final) debido al menor volumen de llamadas.

Aunque no se puede demostrar que estas prácticas hayan influido en el resultado final, lo cierto es que Azerbaiyán fue el país que obtuvo en más ocasiones 12 puntos. Los países que otorgaron a Azerbaiyán la máxima puntuación fueron Austria, Bulgaria, Georgia, Grecia, Hungría, Israel, Malta, Montenegro, Rusia y Lituania.

El reportaje de los periodistas lituanos también revela que la inesperada victoria de Azerbaiyán en Eurovisión 2011 habría sido fruto de prácticas similares de compra de votos, una victoria que podría haber costado "millones". Los artífices de la trampa aseguran además que no existe otra forma de ganar Eurovisión y que casi todos los países hacen lo mismo.

Las sospechas sobre Azerbaiyán no son una novedad. Ya el año pasado, Chipre les acusó de realizar trampas de forma descarada. Aquel año, Chipre dio 8 puntos a Azerbaiyán, una puntuación derivada de 3.500 SMS y, en cambio, ninguna llamada telefónica.

A pesar de las informaciones publicadas hasta el momento, los organizadores del festival aún no han iniciado ninguna investigación.