Ángela, Lucía, Antonio y Emilio Izquierdo autores del crimen de Puerto Hurraco.
Ángela, Lucía, Antonio y Emilio Izquierdo autores del crimen de Puerto Hurraco. Archivo

Emilio Izquierdo, uno de los dos hermanos que el 26 de agosto de 1990 perpetró un asesinato múltiple con escopeta en el pueblo extremeño de Puerto Hurraco, en el que murieron nueve personas, falleció el miércoles en el centro penitenciario de Badajoz a los 72 años.

Izquierdo, que padecía problemas de corazón, murió por causas naturales y fue hallado sin vida en su celda por un funcionario, según informa la Delegación del Gobierno en Extremadura.

Puerto Hurraco, rencilla mortal entre familias

La de Puerto Hurraco fue una de las matanzas más sangrientas de la España contemporánea.

Situada en Badajoz, la pedanía de 140 habitantes fue una noche de agosto de 1990 el escenario en que una familia, los Izquierdo, decidió resolver a escopetazos los más de 30 años de enemistad con los Cabanillas.

Las rencillas entre ambos clanes se remontan a 1963 cuando Amadeo Cabanillas entró con el arado en una finca cuyos límites se disputaban ambas familias. Pocos días después, Amadeo murió a manos de Jerónimo Izquierdo, que ingresó en prisión por su crimen.
Los Izquierdo resolvieron a escopetazos sus más de 30 años de enemistad con los Cabanillas

Años más tarde, el 26 de agosto de 1990, se abre el segundo acto de esta historia cuando, sobre las diez de la noche Antonio y Emilio Izquierdo disparan con sus escopetas de caza a Antonia y Encarnación Cabanillas, de 14 y 12 años, que mueren acribilladas.

Al oír los disparos, Manuel Cabanillas, de 57 años, sale de un bar cercano y es abatido. Los hermanos Izquierdo pierden el control y empiezan a disparar a todo y todos. El saldo final de la matanza fue de nueve muertos y una docena de heridos.

Redada sin precedentes

Más de 200 policías ayudados por perros y helicópteros, en un despliegue sin igual, rastrearon la zona en busca de los Izquierdo.

Finalmente Emilio es atrapado en una casa del pueblo, mientras que Antonio es hallado en el monte.

Ángela y Lucía Izquierdo, hermanas de Antonio y Emilio, acusadas de planear la masacre, desaparecen antes de ser detenidas, pero la Policía las encontró días después en Madrid.

Los psiquiatras dictaminan que ellas, aquejadas de graves trastornos mentales, fueron las inductoras del crimen.

Antonio y Emilio fueron condenados a 700 años de prisión, y ellas fueron recluidas en el psiquiátrico de Mérida, donde Lucía murió en enero de 2005.