Entre los ponentes estará el orientador del instituto de Zaragoza Francisco Grande Covián, Benigno Arias, para quien el problema empieza en la forma de administrar el poder.

¿Se puede eliminar la violencia de las aulas?

Es difícil, pero no imposible, aunque hay que admitir que el reto es muy grande y los enemigos muchos, porque los jóvenes tienen muchos modelos que juegan en su contra.

¿Qué respuestas se pueden dar en los centros?

Hay que tomar medidas de forma rápida. Si uno actúa de forma inmediata está parando el problema; si no, se va haciendo más grande. En nuestro instituto acompañamos estas acciones con programas de prevención de drogas y desarrollo de la sexualidad.

¿Tienen miedo a intervenir algunos docentes?

En un mismo centro hay profesores que tienen más problemática que otros. En el fondo está el cómo yo administro el poder. La disciplina no la imponen ellos, sino que hay que construirla entre todos.

¿Qué armas tiene un alumno contra la violencia?

Nosotros trabajamos el cultivo del propio yo, mejorando la autoestima. Hay chicos que no saben dar rienda suelta a impulsos que son positivos, pero que creen inadecuados y prefieren hacerse los valientes.

¿En el día a día, qué truco usa  para volver a la calma?

Por ejemplo, a alguno de mis alumnos le digo «sonría, no cuesta nada y es mucho mejor». En el fondo, es un modo de mostrar nuestra disposición a negociar.

Bio

Benigno Arias nació en León hace 56 años, es licenciado en Psicología por la UAB, está casado y tiene tres hijos.