Eva María, con una mastectomía preventiva: "Me he quitado de encima un peso muy grande"

Eva María Nicolás se sometió a una doble mastectomía preventiva hace dos años.
Eva María Nicolás se sometió a una doble mastectomía preventiva hace dos años.
Jorge París.

A partir de los 31 años, ir al ginecólogo se convirtió en un auténtico calvario para Eva María Nicolás. En 2004 le detectaron mastopatía fibroquística y tuvo que empezar a hacerse revisiones en las que le practicaban punciones aspirativas, con las posteriores biopsias para comprobar si los quistes eran cancerígenos. Esas revisiones empezaron siendo semestrales pero acabó teniendo que hacérselas cada tres meses. Así estuvo siete años, hasta que su situación llegó a ser tan desesperada que decidió someterse a una doble mastectomía preventiva, tal y como ha hecho ahora la actriz Angelina Jolie. "Me he quitado de encima un peso muy grande", asegura esta murciana afincada en Madrid.

Eva María recuerda lo doloroso de aquellas pruebas periódicas pero cuenta que lo peor era comprobar que no eran una solución para su problema. "Solo me podían quitar dos o tres quistes de cada mama. No podían ser más porque el riesgo de infección era muy alto", relata a 20Minutos. Las visitas al médico pasaron a ser más frecuentes porque los bultos cada vez se reproducían más rápido, cada vez eran más grandes y las molestias eran cada vez mayores. "Llegó un momento en el que ya no me los podían vaciar porque había tantos que no existía casi mama, la mama entera era un quiste junto a otro", continúa. Las biopsias venían demostrando que se trataba de quistes benignos, pero las últimas reflejaron que "estaba habiendo una pequeña transformación, que la cosa iba empeorando".

Los médicos detectaron que las probabilidades de que desarrollara un cáncer eran elevadas y más teniendo en cuenta sus antecedentes familiares. "Eran muchos, tanto por parte materna como paterna, de diferentes tipos de cánceres", explica.

Ante esta situación, en 2011 mantuvo una reunión con el equipo médico y ambas partes plantearon que la mastectomía preventiva era la mejor opción. "Yo estaba desesperada de tener que estar cada tres meses así. A parte de por todas las molestias, por lo que supone a nivel psicológico estar esperando el resultado de una biopsia. Y ellos me dijeron que el único camino sería ese".

Una operación de cuatro horas y media

Su caso lo cubrió la Seguridad Social y el 10 de mayo, justamente hace dos años, entraba en el quirófano para someterse a una operación que duró unas cuatro horas y media y en la que también le colocaron las prótesis. "Estaba dispuesta incluso a que no me hicieran la reconstrucción en el momento y fueron ellos los que dijeron que se reconstruía de forma inmediata para que no tuviera que pasar otra vez por el quirófano y para que el proceso psicológico fuera más rápido. No es lo mismo salir del quirófano y ver que no tienes pechos a salir con ellos. El impacto es muy diferente", comenta Eva María. Una semana después estaba en casa.

Desde entonces se ha ido haciendo revisiones cada seis meses. A partir de ahora, salvo que note alguna anomalía, podrán ser cada año. Ya no hay quistes. Ya no hay punciones. "Las probabilidades de que vuelvan a salir son mínimas porque ya no quedan mamas", afirma.

Su respuesta cuando se le pregunta si le costó tomar la decisión es un "no" rotundo. Lo mismo responde cuando se le pregunta si ha habido algo negativo en esta experiencia. El apoyo de su pareja y de su familia le ha facilitado seguir adelante con el proceso.

La Asociación Española contra el Cáncer recuerda que quitarse los pechos no evita la enfermedad, solo minimiza el riesgo, pero Eva María lo tiene claro: "Solo me queda una posibilidad del 2% de tener cáncer de mama porque mantengo los pezones. El riesgo es mínimo y muy llamativo porque si solo puede estar focalizado en la zona del pezón es mucho más fácil encontrarlo".

Ahora, con 40 años, dice estar muy contenta con los resultados. "Para mí ha sido una tranquilidad muy grande".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento