La policía de Carabineros de Chile rehusó comentar por qué no intervinieron sus agentes ante la agresión de pinochetistas a una periodista de Televisión Española (TVE) el lunes en el velatorio del ex dictador Augusto Pinochet.

El departamento de relaciones públicas de Carabineros no respondió y colgó de forma abrupta el teléfono al redactor de la que solicitaba información sobre la actuación de la policía chilena en el incidente en el que se vio involucrada la periodista María José Ramudo, de TVE.

Evasivas

Una funcionaria no quiso hacer comentario alguno al incidente
  En una primera comunicación, una funcionaria no quiso hacer comentario alguno al incidente y se limitó a dar otros números de teléfono en los que no hubo ninguna respuesta.

Posteriormente, un agente identificado como cabo Sepúlveda respondió que en el Departamento de Comunicaciones de Carabineros no había nadie disponible, pero que Efe podría enviar un correo electrónico que sería respondido en su momento por el comandante al cargo.

Ataque a una periodista  

Las calles de Santiago de Chile son un foco de sentimientos encontrados tras la muerte este pasado domingo del ex dictador chileno, Augusto Pinochet.

La corresponsal de Televisión Española María José Ramudo, que se encuentra estos días en la capital chilena, fue víctima durante su intervención en directo desde la Escuela Militar de Santiago, de los insultos y el lanzamiento de objetos por parte de los seguidores de Pinochet, que esperaban a las puertas del edificio, en el que se encuentra instalada la capilla ardiente.

Durante la conexión recibió el lanzamiento de objetos, algunos que impactaron directamente en su cara, e incluso, uno de los asistentes le agarró violentamente de la mano en la que sujetaba el micrófono para dirigirse a las cámaras y referirse a los españoles como "hijos de puta".

La retransmisión tuvo que ser interrumpida, ya que los ánimos se caldearon en exceso, hasta el punto de los allí presentes comenzaron a arrancar los cables de cámaras y micros y gritar "españoles, hijos de puta" o "que se vayan los huevones", mientras la periodista reclamaba una ayuda policial que no llegó.

Augusto Pinochet será incinerado hoy en un funeral militar sin honores de estado .

María José Ramudo: "la tribuna de prensa se convirtió en un cadalso"

En su conexión en directo del telediario de las 15, la periodista María José Ramudo valoró el incidente de ayer, que ha hecho que la periodista se convirtiera, por sí misma, en una noticia.

"Creimos estar trabajando en las mejores condiciones posibles", hasta que "unos energúmenos" trataron de agredirla.

Para ella, el tumulto y los disturbios "terminaron convirtiendo la tribuna de prensa en una especie de cadalso". La periodista cuestiona la labor de los servicios de seguridad, "que no hicieron nada pese a estar muy cerca".

"Los carabineros no intervinieron en ningún momento", actuando con "pasividad". Para Ramudo, la culpa no es tanto de los exaltados, como de los carabineros: "la agresividad de la gente puede producirse en cualquier circunstancia", explica.

TVE lamenta los hechos, responsabilidad de "exaltados"

TVE lamentó hoy la agresión sufrida por el equipo de televisión española enviado a Chile para informar de la muerte de Augusto Pinochet por parte de "grupos minoritarios de exaltados", según explicó una portavoz de la cadena pública.

Seguiremos informando pese a la actitud de grupos minoritarios exaltados

TVE "seguirá informando en directo de la situación en Chile tras la muerte de Pinochet, pese a la actitud de grupos minoritarios de exaltados que apoyan al dictador chileno, como el que ha impedido esta madrugada a su enviada especial María José Ramudo mantener una conexión desde las puertas de la Escuela Militar de Santiago", donde estaba la capilla ardiente.

Hay precedentes

Lo sufrido por la corresponsal María José Ramudo no es la primera vez que ocurre en Chile con motivo de la enfermedad y posterior muerte de Pinochet.

Algo similar les ocurrió también a los reporteros del programa Caiga Quien Caiga (CQC) en un reportaje emitido el pasado día ocho.

Además de lo sucedido con los periodistas españoles, los propios periodistas chilenos de TVN, que vivieron en sus carnes las iras de los seguidores del dictador chileno.