Aíslan al jurado popular para que decida si King asesinó a Wanninkhof
Tony King, único acusado por el crimen de Rocío Wanninkhof, a su entrada, ayer, en los juzgados (Jon Nazca / Reuters).
El jurado popular busca desde hoy un veredicto para declarar culpable o inocente a Tony King del asesinato de Rocío Wanninkhof, en 1999. Sus nueve miembros quedaron aislados anoche –llegaron al juzgado con las maletas a cuestas–, para deliberar, una vez que ayer concluyeran las declaraciones con los alegatos de las tres partes y la intervención del británico, que dice sentirse «un cabeza de turco».

En sus alegatos, el fiscal y el abogado de la familia hallaron culpable a Tony King y reclamaron para él 26 años y nueve meses de cárcel por delitos de asesinato y agresión sexual en grado de tentativa. Eso sí, el punto de discordia lo marcó una vez más la posible implicación de terceras personas en el crimen: un extremo sobre el que hay indicios, según la acusación particular, pero que rechaza categóricamente la acusación pública. La argumentación del fiscal para inculpar a King se basa en «pruebas directas», como el ADN del británico en una colilla hallada en el lugar del crimen y donde se encontró el cadáver de la joven o la propia autoinculpación del único procesado. Por su parte, el abogado de la familia fundamentó su teoría en varios indicios, como la falta de huellas de arrastre en el lugar donde se encontró el cuerpo –que indicaría que fue transportado entre varias personas.

Una versión más

El alegato de la defensa se centró ayer en defender a su cliente como cómplice de la muerte de la joven de Mijas: el británico estuvo allí, pero no fue el «autor material».

Por último, Tony King modificó de nuevo su versión de los hechos al apuntar que la joven fue asaltada por dos «profesionales» y que sufrió un golpe en la cabeza al ser arrojada colina abajo, lo que explicaría, a criterio del procesado, la gran mancha de sangre en el lugar del crimen y que no hubiera pisadas.

«¿Quién mató a mi hija?»

Alicia Hornos, madre de Rocío Wanninkhof, llevó ayer la declaración de Tony King hasta el límite. En el epílogo, Hornos miró al británico y le preguntó: «¿Quién ha matado a mi hija?». Y obtuvo respuesta: «Dolores Vázquez, ella pagó», dijo King. En ese momento, Hornos volvió a dirigirse al británico: «¿Cuánto pagó, 150.000?». Pero el magistrado ordenó a ella y a su hermana que se marcharan de la sala. Entre sollozos, Hornos dijo que tiene derecho a saber quiénes mataron a Rocío.