Las Cortes de Aragón
El Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón. EP

Las Cortes de Aragón han aprobado este jueves con los voltios PP y Partido Aragonés (PAR) la ley de uso, protección y promoción de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de esta comunidad que pasa a denominar lengua aragonesa propia del área oriental (LAPAO) al catalán que se habla en la Franja de Ponente, del mismo modo que al aragonés le da el nombre de lengua aragonesa propia de las áreas pirenaica y prepirinenca (LAPAPYP).

Entre otros efectos, la normativa prevé la creación de la Academia Aragonesa de la Lengua, que determinará los topónimos y nombres oficiales de la comunidad, y reconoce el derecho a recibir la enseñanza de las lenguas propias a sus zonas de uso históricamente predominante, pero dicta que el aprendizaje será voluntario, y que se garantizará mediante "una oferta adecuada" a los centros educativos.

La nueva ley de lenguas aragonesa, que sustituirá la aprobada en 2009 durante el gobierno del PSOE y que reconocía la existencia de población catalanohablante en la Franja, ha recibido los votos favorables del PP y del PAR y el rechazo del resto de grupos de la cámara, PSOE, Izquierda Unida (IU) y la Chunta Aragonesista (CHA), que han visto como la mayoría a la cámara de PP y PAR tumbaba todas sus enmiendas al texto justificándolo por el elevado coste que supondrían llevarlas a cabo.

Con la aprobación de esta normativa, el gobierno aragonés del PP da cumplimiento a su compromiso electoral de sustituir la ley de lenguas aprobada en la anterior legislatura. El PP ha defendido durante el pleno que la nueva ley de lenguas busca "proteger y obligar la administración las lenguas y modalidades lingüísticas" que, según el PP sólo usan un 5% de la población, porque las foráneas ya tienen sus propios organismos", según ha defendido la popular María José Ferrando.

También ha dicho que la nueva normativa lingüística de la comunidad "quiere evitar imposiciones", así como evitar un "derroche" económico que supondría atender las enmiendas de PSOE, CHA e IU y, también, "frenar los anhelos expansionistas de ERC".

La ley no va en contra nadie, ni del catalán, ni del valenciano ni del mallorquín Por su parte, Maria Herrero, del PAR, ha defendido que la ley "es buena por Aragón" y que "es sumamente respetuosa con las diferentes realidades lingüísticas de Aragón". Así, ha remarcado que "no va en contra nadie, ni del catalán, ni del valenciano ni del mallorquín" y se ha preguntado porque se denomina valenciano a la lengua que se habla en el País Valenciano.

"No queremos imponer nada a otras comunidades", ha manifestado, pidiendo "el mismo respeto desde fuera y dentro de la comunidad", después de la polémica pública que se ha generado los últimos días sobre el tema, que ha calificado "de irresponsabilidad". Herrero ha querido dejar claro que "la ley no habla de LAPAO ni de LALAPYP como en España no se habla de LE" si no de "lengua aragonesa propia del área oriental" y de "lengua aragonesa propia de las áreas pirenaica y *prepirinenca".

LAPAO y LAPAPYP

Uno de los puntos de la ley que ha generado más controversia es la denominación de LAPAO que la normativa pasa a dar a la lengua catalana que se habla en esta comunidad, del mismo modo que LAPAPYP al aragonés, hecho que ha recibido muchas críticas de los grupos de la oposición ante este "insulto a la inteligencia de los aragoneses y el mayor ridículo" que ha puesto la comunidad dos días como trending topic en las redes sociales, según ha remarcado Maria Teresa Pérez del PSOE, quien también ha denunciado la carencia de rigor científico y académico de la ley, aspectos en que también han coincidido la CHA e IU.

En representación de la CHA, Nieves Ibeas, que ha iniciado su intervención en catalán y aragonés, ha calificado la jornada como "día triste" para Aragón y ha denunciado que la ley "vulnera los derechos de los hablantes del catalán y del aragonés" en esta comunidad y ha advertido que el aragonés sin protección "morirá" puesto que si no es el gobierno de Aragón quién vela por su supervivencia "nadie lo hará".

Adolfo Barreda, de IU, ha advertido que la ley de lenguas "convierte en clandestinas realidades lingüísticas de la Aragón" cómo son el catalán y el aragonés a pesar de asegurar que la gente las continuará hablando gracias al trabajo que llevan a cabo entidades e instituciones del territorio.

Críticas en las redes sociales

Además de un amplio debate en las redes sociales, la nueva normativa ha generado malestar entre los sectores que defienden el catalán en la Franja porque consideran que puede suponer "el fin del catalán" en este territorio, donde históricamente se ha hablado esta lengua y, sobre todo, advierten que puede dejar tocada de muerte la enseñanza bilingüe en los territorios catalanohablantes de Aragón.

Entidades, asociaciones y formaciones políticas de la zona ven la nueva ley de lenguas como un intento político de "borrar cualquier muestra de catalanidad del territorio" puesto que "no se ha hecho desde la responsabilidad política ni siguiendo argumentos científicos, académicos y filológicos".

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