'La corrupción se ha infiltrado en la vida pública y ha hecho nido', dijo Roban Codees, director de política e investigación en Transparencia Internacional (TI).

TI, una ONG con sede en Berlín, dijo que el Barómetro Global de Corrupción 2006 indicaba que el soborno era más frecuente en África, donde aproximadamente el 36 por ciento de los encuestados dijeron que o bien ellos o algún miembro de su familia había pagado un soborno en los últimos 12 meses.

Latinoamérica iba en segundo lugar, con un 17% de los preguntados reconociendo que habían pagado un soborno a alguien recientemente. En Rusia y en las antiguas repúblicas soviéticas, la cifra era del 12 por ciento.

Sin embargo, el país donde se practica más el soborno no estaba en África, ni en Latinoamérica ni en la antigua Unión Soviética. Es uno de los países más pobres de Europa, Albania, donde dos de cada tres personas respondieron que habían sobornado en el último año, dijo TI.

'Los legisladores son elegidos con una preciada misión, colocar el interés de los ciudadanos por encima de los suyos', dijo Codees.

'El barómetro muestra que esta confianza se está violando, a un gran coste para la legitimidad de los dirigentes elegidos en muchos países. El proceso democrático está en peligro si no se atiende esta advertencia'.

En Europa, el siguiente país en el ranking de corrupción es Rumania, que se une a la UE en enero, junto con Bulgaria.

Uno de cada cinco rumanos dijeron que habían pagado un soborno últimamente, mientras que en Bulgaria el porcentaje era más bajo, el 8 por ciento.

Los estados miembros de la UE Grecia y República Checa se situaban por detrás de Rumania, con un 17 por ciento de los encuestados admitiendo que habían practicado sobornos.

TI dijo que los receptores de sobornos más comunes eran los agentes de policía. En Latinoamérica, casi uno de cada tres encuestados que entró en contacto con la policía pagó un soborno. La justicia en América Latina estaba en tercer lugar entre las instituciones más corruptas.

'Los ciudadanos confían en la policía para que les proteja, y en los jueces y en el sistema judicial para que castigue a los criminales. Cuando estos guardianes están a la venta, algunas personas sencillamente pierden la fe. Otros se toman la justicia por su mano', dijo Huguette Labelle, presidente de TI.

En general, Europa occidental y América del Norte tuvieron la incidencia más baja de sobornos, sólo un 2 por ciento había pagado un soborno el último año.

A pesar de ello, la percepción pública de corrupción en los políticos de EEUU ha aumentado en los últimos dos años, dijo TI.

/Por Louis Charbonneau/