La embajada británica en Moscú, contaminada
La embajada del Reino Unido en Moscú presenta "pequeñas muestras" de radioactividad. REUTERS

Las autoridades británicas han hallado "rastros localizados" de radiación en el Parkes Hotel de Londres, pero no conllevan riesgo para la salud pública, informó ayer la Agencia de Protección de la Salud (HPA, sus siglas en inglés).

En un comunicado, la Agencia indicó que, además de ese hotel, situado en los jardines Beaufort, se ha concluido la inspección de otro edificio en Cavendish Place, sin que tampoco se haya detectado riesgo para la salud.

El nivel de radiación es pequeño, por lo que no supone un riesgo para la salud

Los expertos de la policía británica también han hallado "pequeños" restos de radiación en la embajada del Reino Unido en Moscú, según informaron hoy fuentes diplomáticas británicas en la capital rusa.

"Se han encontrado pequeños rastros de radiación, pero su nivel es menor del que representa un riesgo para la salud", subrayó un alto funcionario de la legación diplomática británica a la agencia Interfax.

El diplomático subrayó que "el grupo de expertos ya ha dado por terminadas las labores de inspección de los edificios y el recinto diplomático" en busca de radiación por polonio 210, isótopo radiactivo altamente tóxico.

Los policías británicos que investigan la misteriosa muerte del ex expía ruso Alexandr Litvinenko se reunieron ayer en Moscú con altos cargos de la Fiscalía General, que les han ofrecido "toda" su colaboración.

Como un asesinato

La Policía británica dijo hoy que considera un asesinato la misteriosa muerte en Londres del ex espía ruso Alexander Litvinenko a causa de una elevada dosis de radiación producida por la sustancia polonio 210.

Scotland Yard subrayó que "todavía no se ha llegado a ninguna conclusión sobre el método empleado, el motivo o la identidad de quienes puedan ser responsables de la muerte" del ex agente secreto.

No hay todavía una conclusión sobre el método empleado

En un comunicado, la Policía indicó que los investigadores del caso han llegado a un punto en el que "consideran apropiado tratar la muerte como un asesinato".

Los detectives de la brigada antiterrorista a cargo de la pesquisa "siguen actualmente varias líneas de investigación tanto en el Reino Unido como en Rusia y han entrevistado a varios testigos en conexión con la muerte", añade la nota.