Cuatro perros y una prueba de ADN clandestina sirvieron para detener y condenar al etarra 'Ata'

  • El exjefe etarra ha sido condenado a cadena perpetua revisable, la pena más alta en Francia, por el asesinato de dos guardias civiles en Capbreton.
  • Cuatro perros especializados detectaron su olor en uno de los asientos de la cafetería, prueba que se aportó en el juicio.
  • Dejó su ADN en un coche, pero como la Policía no tenía trazas genéticas suyas, las comparó con la de un familiar en un control de alcoholemia.
Imagen de la Policía de Mikel Carrera Sarobe, 'Ata'.
Imagen de la Policía de Mikel Carrera Sarobe, 'Ata'.

Mikel Carrera Sarobe, alias 'Ata', el último gran jefe militar de ETA, seguramente sea el último miembro de la banda terrorista que salga de la cárcel, si alguna vez lo llega a hacer. Este viernes, la justicia francesa le ha condenado a cadena perpetua revisable, el castigo más alto del código penal francés, por asesinar el 1 de diciembre de 2007 a dos guardias civiles en una cafetería de Capbreton: Fernando Trapero y Raúl Centeno.

En España no existe la cadena perpetua. Y en Francia, de los 126 reclusos que hay, solo tres la tenían hasta este viernes: Joan Parot (Argel, 1951), Jakes Esnal (San Juan de Luz, 1950) y Frédéric Aranburu (Biarritz, 1954). Los tres, ciudadanos franceses que se integraron en ETA, están encarcelados desde 1990. Además, 'Ata' debe sumar a su cadena perpetua otra condena de 20 años impuesta en marzo por otras actividades terroristas. Y aún le queda otro juicio, el del asesinato del primer agentes francés muerto a manos de ETA: Jean-Serge Nérin, de 52 años.

Con esta sentencia, Carrera Sarobe, de 40 años, tendrá que cumplir como mínimo 22 años de cárcel, hasta que tenga 62 años. Hasta que no pasen esos 22 años, 'Ata' no podrá disfrutar de redenciones de pena, permisos de salida, tercer grado o libertad condicional. Beneficios penitenciarios que se dan en función de criterios como la peligrosidad, el arrepentimiento, la reinserción o la indemnización a las víctimas. Sus dos compañeros de comando esa mañana en la cafetería de Capbreton también fueron condenados. A Saioa Sanchez le han caído 28 años de cárcel. A Asier Bengoa, 15 años.

'Dunak', 'Rexy', 'Yolan' y 'Cartmen'

Cuatro perros ayudaron a condenar a 'Ata'. 'Dunak', 'Rexy', 'Yolan' y 'Cartmen' son los cuatro canes que identificaron el olor de 'Ata', Asier y Saioa en tres asientos de la cafetería de Capbreton. Asier y Saioa de espaldas a los agentes (sentados en una mesa cercana) y ‘Ata’ de frente, mirándoles. Francia utiliza la técnica de la odorología desde el año 2003, importada de Hungría. En España no se usa.

Consiste en recoger mediante telas especiales olores corporales dejados en cualquier soporte, en este caso las sillas de la cafetería. La Policía gala recogió los olores que los tres terroristas dejaron en los asientos que ocuparon en la cafetería y los guardan en recipientes esterilizados a la espera de poder compararlos con algún sospechoso. Asier y Saioa fueron detenidos cuatro días después; para arrestar a ‘Ata’ hubo que esperar hasta mayo de 2010.

Los detenidos se restriegan sus manos con telas vírgenes, lo que permite tener una muestra comparativa. Luego, dos perros deben detectar sucesivamente el olor de la tela tocada por las manos de los etarras con la muestra recogida en la cafetería. Se colocan cinco recipientes, uno de los cuales contiene la tela tocada por el sospechoso. Si el animal reconoce el olor, se acuesta al lado. La operación se repite dos veces con cada perro. Si dos perros retienen dos veces cada uno el mismo olor, la identificación es considerada concluyente. Es lo que pasó con Saioa, Asier y ‘Ata’.

Sin embargo, el tribunal no quiso abrir paso a una nueva jurisprudencia que admitiera como prueba condenatoria de un delito de esta magnitud el peritaje de los perros policía, teniendo en cuenta que había otras pruebas condenatorias contra 'Ata' y Saioa. No pasó lo mismo con Asier, que no pudo ser ubicado con rigurosidad en la cafetería, por lo que fue absuelto del crimen. Como sí había pruebas de que participó en la huida de los terroristas, las juezas del caso le han condenado a 15 años de prisión, y eso que solo llevaba unas semanas integrado en ETA. "No obstante, los peritos policiales han sido tan contundentes en el juicio con la técnica de la odorología, que ha jugado su papel", explican fuentes judiciales.

Huellas y ADN de un familiar

No solo los análisis olorosos situaban a 'Ata' en la cafetería. Una vez detenido, las huellas de ‘Ata’ se cotejaron con las que habían sido halladas y catalogadas como «desconocidas» en varios elementos hallados en el coche en el que llegaron y huyeron a Capbreton. En otro vehículo que robaron esa misma mañana cuando abandonaron el suyo, 'Ata' dejó una huella en el punto de enganche del vehículo.

No se halló ninguna huella dactilar de 'Ata' en la cafetería, ya que la camarera limpió la mesa donde se habían sentado los terroristas y metió todas las tazas que utilizaron en el lavavajillas. Pero sí se halló su perfil genético en el primer vehículo en diferentes lugares del vehículo, en partes fijas y móviles. La muestra de ADN que se sacó del coche fue durante mucho tiempo una muestra sin nombre, bautizada como X3, hasta que años después se pudo cotejar esa muestra con el ADN de un familiar directo de 'Ata', ya que había sospechas de que él podía ser el tirador de Capbreton.

¿Cómo se consiguió ese ADN? La Guardia Civil montó un falso control de alcoholemia para obtener una muestra de saliva de un familiar de ‘Ata’, en el trayecto de su casa al trabajo. Así, gracias al análisis del ADN de ese familiar, la Benemérita pudo relacionar a X3 con 'Ata', y por tanto, situarle en el lugar del crimen. Tras su arresto, en mayo de 2010, los análisis de odorología confirmaron su presencia en Capbreton.

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