El secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, ha declarado durante su viaje a Abu Dhabi que los servicios de inteligencia habían concluido con "diversos grados de confianza" el uso de armas químicas por parte del régimen de Bachar al Asad en Siria. El Gobierno del Reino Unido también ha dicho contar con información "limitada pero convincente" sobre el empleo de ese tipo de armas en el conflicto, incluido gas sarín, según un portavoz de Downing Street.

"No podemos confirmar el origen de estas armas, pero creemos que cualquier uso de armas químicas en Siria habría procedido muy probablemente del régimen de Al Asad", ha agregado Hagel. El jefe del Pentágono ha explicado que el Gobierno sirio habría utilizado gas sarín y ha subrayado que el hecho supone "una violación de cualquier convención de guerra".

"Contamos con información limitada pero convincente proveniente de distintas fuentes que muestra el uso de armas químicas en Siria, incluido sarín", ha coincidido el portavoz de la residencia del primer ministro británico, David Cameron. El Ejecutivo del Reino Unido considera esas informaciones "extremadamente preocupantes" y subraya que "el uso de armas químicas es un crimen de guerra".

Los rastros aún no son suficientes

Minutos después de la intervención de Hagel, la Casa Blanca ha intentado rebajar el tono y ha afirmado que las "evaluaciones de inteligencia" sobre el uso de armas químicas por parte del régimen de Al Asad aún no son "suficientes" y ha exigido "hechos creíbles y confirmados" antes de tomar decisiones sobre futuras acciones en el país.

"Dado lo que hemos aprendido de nuestra experiencia reciente, las evaluaciones de inteligencia solas no son suficientes. Solo los hechos creíbles y confirmados que nos ofrezcan algún grado de certeza marcarán nuestra toma de decisiones", ha afirmado Miguel Rodríguez, director de Asuntos Legislativos de la Casa Blanca.

Rodríguez se ha expresado así en una carta enviada a los senadores John McCain, republicano por Arizona, y Carl Levin, demócrata por Michigan, los líderes del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado.  También ha indicado que algunas evaluaciones estaban basadas en "muestras fisiológicas", pero que su origen no estaba confirmado, y reitera "la obligación de investigar completamente cualquier evidencia de uso de armas químicas en Siria".

En una intervención posterior ante la prensa, otro funcionario de la Casa Blanca, que solicitó ocultar su identidad, ha instado a mantener la cautela a la espera de mayores pruebas, de "hechos que puedan ser corroborados", dada la "seriedad" de la situación.

En ese sentido, ha hablado de los juicios erróneos recientes sobre la existencia de armas de destrucción masiva, en una aparente referencia a los errores de inteligencia que precedieron a la invasión de Irak en 2003.

Línea roja

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha alertado en varias ocasiones de que el uso de armas químicas en Siria sería intolerable y supondría cruzar "una línea roja". Sobre este respecto, el senador John McCain, ha indicado que las informaciones de este jueves muestran que es "bastante obvio que la línea roja ya se ha cruzado".

"Ahora espero que la Administración [de Obama] considerará lo que hemos estado recomendando durante más de dos años sobre esta masacre y que es ofrecer un área segura a la oposición para que opere", ha explicado McCain.

El conflicto en Siria estalló en marzo de 2011 y ha provocado la muerte de más de 70.000 personas y un éxodo de desplazados que supera ya los dos millones, según datos de las Naciones Unidas.