Protestas en Siria
Fotografía facilitada por los Comités de Coordinación Local (CCL) en Siria de una protesta convocada cerca de Hasaka, al noreste de Siria. EFE

La Unión Europea (UE) ha aprobado, este lunes, permitir a sus Estados miembros comprar petróleo a la oposición siria y, de esta forma, apoyar las finanzas de la coalición rebelde.

Esta medida supone una flexibilización del embargo de crudo que pesa sobre Siria y ha sido aprobado formalmente, previa negociación, por los ministros de Asuntos Exteriores europeos, según han informado fuentes comunitarias.

En concreto, con el acuerdo se mantiene el embargo impuesto para castigar al régimen de Bachar al Asad, pero se permitirá que cada país autorice excepciones para comprar crudo siempre que la operación esté respaldada por la Coalición Nacional Siria, nombre con el que se conoce a los rebeldes.

Con esta medida se apoyan las finanzas de la coalición rebeldeEstas excepciones se analizarán "caso por caso" y tendrán restricciones estrictas para evitar que Damásco se beneficie de la venta, según han explicado fuentes europeas. Además, la UE levanta también el embargo a la venta de equipamiento para la industria del petróleo y el gas y a la investión en ese ámbito.

Con el embargo de petróleo a Siria, que se aprobó en septiembre de 2011, la UE pretendía incrementar la presión política y económica por la violenta represión que Al Asad lleva a cabo en el país y facilitar una transición a la democracia.

No obstante, en los últimos meses, la oposición siria venía reclamando el levantamiento de algunas restricciones, con el objetivo de facilitar la actividad económica. Así, esta medida es, según una fuente diplomática, un "experimento" que, si tiene éxito, puede contribuir a relaciones en otras áreas que liberen a los rebeldes de las sanciones impuestas a Siria.

En ese sentido, el ministro de Exteriores británico, William Hague, reconoció que la exportación de petróleo procedente de zonas "liberadas" puede resultar complicada por la "situación de seguridad", pero hizo hincapié en la importancia del "mensaje de apoyo" que envía la UE.

Aunque los Estados miembros solo compraban un 1,5% del crudo a Siria —principalmente España, Alemania, Italia, Holanda, Francia y Austria—, antes de la guerra, el petróleo era uno de los pilares de su economía, ya que vendía el 95 % de su producción a Europa.