La conciliación, una vieja aspiración en España que no hace más que empeorar

  • Todos los Gobiernos que hablan de impulsar la conciliación de horarios acaban incumpliendo sus promesas.
  • Ana Mato insta a implantar horarios que tienen otros países europeos, donde se sale dos horas antes del trabajo que en España.
  • Sin embargo, el ministerio de Sanidad, del que es titular Mato, organiza casi todos sus actos por la tarde, y que se prolongan hasta última hora.
  • La Comisión de Igualdad es otro ejemplo de contradicción: celebra casi todas sus sesiones en horario vespertino.
  • Varios partidos apostaban en sus programas por un pacto sobre horarios, algo que ni se ha discutido.
Trabajadores en una oficina.
Trabajadores en una oficina.
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Desde que el actual Gobierno tomó posesión de su cargo a finales de 2011 ha organizado o participado en cientos de actos por la tarde, sin contar sus intervenciones en los plenos del Congreso y Senado que, uno o dos días por semana, se prolongan hasta última hora del día.

Esta práctica, habitual en todos los gobiernos de todos los colores, se contradice con sus discursos "conciliadores" en los que no se cansan de recordar la importancia de adoptar horarios europeos que permitan conciliar la vida personal y profesional y eviten la grave discriminación que conlleva para las mujeres.

La propia Ana Mato, titular del Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad, decía esta misma semana que en el terreno de la Igualad "queda mucho por hacer" y que en España "hay un problema grave con la participación de las mujeres en el empleo".

Como principal solución instaba a implantar horarios europeos y aseguraba que "no se puede volver a las nueve de la noche a casa" cuando se tiene familia porque, añadía, "impide la conciliación" y obliga, generalmente a la mujer, a solicitar horarios de trabajo reducidos y rechazar puestos de responsabilidad.

No obstante, desde su ministerio, son numerosos los actos convocados a última hora de la tarde, entre los que destacan las conferencias sectoriales con las comunidades autónomas que comienzan a las cuatro y se prolongan hasta última hora; sus comparecencias en el Congreso y el Senado, presentaciones de libros, conferencias...

El último de estos actos ha tenido lugar este mismo viernes a las 19.00, hora a la que la propia Mato intervino en la toma de posesión de los altos cargos del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos.

A esta costumbre de extender los horarios de la tarde, e incluso los fines de semana, y convocar actos incompatibles con la conciliación se suman el resto de ministerios, el Congreso, el Senado, organismos judiciales, asociaciones, sindicatos, editoriales y un sinfín de empresas.

La mayoría de estas convocatorias son impensables en países europeos donde realmente se concilia, y dónde sus representantes e instituciones públicas predican con el ejemplo limitando al máximo sus apariciones institucionales y públicas a la mañana y, si es necesario, dejando las tardes para los trabajos de despacho o reuniones privadas.

Salidas más tardías y comidas muy largas

Según un estudio de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios (ARHOE), que analizó la jornada laboral de España, Alemania, Bélgica, Francia, Finlandia, Italia, Luxemburgo, Reino Unido y Suecia, los españoles salen del trabajo dos horas más tarde que los europeos, que lo hacen entre las 17.00 y las 18.00.

Además, el tiempo dedicado a la comida en Europa es de entre 30 y 60 minutos, frente a la hora y media o dos horas de España.

Así, pese a que numerosos estudios demuestran que un empleado satisfecho se traduce en un empleado comprometido con la empresa y en una mayor productividad, es difícil encontrar organizaciones y empresas españolas que apliquen esta receta.

Parte de la falta de medidas de conciliación obedece, según el presidente de ARHOE, Ignacio Buqueras, a que hay demasiados hombres en puestos de poder, que por educación y cultura no se oponen "porque no sería correcto hacerlo" pero tampoco fomentan estas medidas con lo que "están retrasando" un cambio que exige la sociedad.

El 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, se convierte año tras año, en una jornada en la que políticos, empresarios y sindicatos reclaman "medidas conciliadoras", algo que olvidan instantes después con agendas repletas de actos convocados a unas horas que impiden la conciliación de los numerosos trabajadores que dependen de ellos.

Los grupos parlamentarios también coinciden en sus comparecencias ante la Comisión de Igualdad del Congreso, que paradójicamente suele celebrarse por la tarde, en la necesidad de activar planes de racionalización de horarios, olvidándose por completo de acatar esta premisa.

Las promesas que no pasaron del papel

Los programas electorales constituyen otra plataforma para pregonar múltiples medidas conciliadoras con las que el partido elegido para gobernar facilitará la vida de los españoles.

En las últimas elecciones, el PP fue el más implicado en materia de conciliación, seguido de CiU y PSOE, según un análisis de ARHOE.

En sus programas PP, PSOE, CiU y UPyD apostaron por un pacto nacional sobre horarios y, además, CiU y PNV defendieron la compatibilización de los horarios escolares y laborales y el aumento salarial ligado a la productividad, promesas que quedaron en eso.

El propio secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Juan Manuel Moreno, en su primera comparecencia en la Comisión de Igualdad del Congreso en junio del pasado, calificó de "exóticos" los horarios españoles.

A pesar de estos datos, es cierto que en España se han dado pasos a favor de la conciliación como la creación de una "subcomisión para el estudio de la racionalización de horarios, la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y la corresponsabilidad de los progenitores", cuyas conclusiones aún no se han materializado.

Desde el Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad se ha insistido en numerosas ocasiones en que la conciliación de la vida personal y laboral será uno de los ejes estratégicos del Plan Integral de Apoyo a la Familia, que se presentará próximamente.

Ahora queda esperar y confiar en que ese Plan, que podría conocerse en las próximas semanas, no quede en papel mojado, implique a un gran número de sectores, y que, a ser posible, sea presentado por la mañana.

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