Un análisis de orina ha confirmado que la esposa del ex espía ruso Alexandr Litvinenko, muerto por envenenamiento de Polonio 210, ha estado expuesta a la misma sustancia radioactiva.

Al parecer, los niveles que registra no son los suficientemente significativos como para derivar en una enfermedad a corto plazo, indicó la Agencia de Protección de la Salud (HPA), y a la largo plazo, la posibilidad es pequeña.

Los análisis a los que se han sometido otros miembros de su familia han dado negativo.

Además, varias habitaciones de un hotel en Easte Sussex (sureste de Inglaterra) han sido selladas "por un periodo corto" mientras un equipo de investigadores hacen pruebas de contaminación radioactiva.

Desde el pasado día 24, la policía ha encontrado  restos de Polonio  en la casa del fallecido, en un restaurante y en un hotel.

También se han hallado rastros  en tres aviones de la compañía British Airways, que fueron retirados de la circulación, y se investigaban dos más.

En España, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha recibido unas 300 llamadas de pasajeros que habían volado con dicha aerolínea solicitando información acerca de los vuelos contaminados.

De todas las personas que llamaron, sólo 36 decían experimentar síntomas similares a los propios de intoxicación por Polonio 210.

Este viernes trascendió que el profesor italiano Mario Scaramella, que se reunió en un restaurante japonés en Londres con el ex espía el día que éste cayó enfermo, también está contaminado por la misma sustancia.

Scaramella está hospitalizado para someterse a nuevas pruebas. Actualmente se encuentra "bien y no muestra síntomas de envenenamiento", informó el doctor Keith Pattersson, del University College Hospital de Londres.

Mientras, forenses realizan la autopsia del cadáver de Litvinenko.