Fox y Calderón
Fox y Calderón, durante la toma de posesión. (Henry Romero / Reuters) Henry Romero / Reuters

El presidente de México, Felipe Calderón, tomó el viernes posesión de su cargo en la Cámara de Diputados, pese a las amenazas de la izquierda de boicotear la ceremonia.

El Príncipe de Asturias asistió a la toma de posesión de Calderón

Calderón apareció a las 09.47 horas locales (15.47 gmt) con 17 minutos de retraso, junto con el gobernante saliente, Vicente Fox.

El presidente del Congreso, Jorge Zermeño, recibió la banda presidencial de manos de Fox y se la entregó a Calderón.

Protesto (juro) guardar y hacer guardar la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidente de la República que el pueblo que ha conferido, propugnando por el bien y la prosperidad del país y si así no lo hiciere, que la nación me lo demande", dijo Calderón al asumir el cargo en una intervención de unos tres minutos.

El Príncipe Felipe llegó acudió a la investidura junto con los mandatarios, personalidades y delegaciones extranjeras invitados.

Calderón asumió automáticamente el poder el viernes, en un acto inédito celebrado en la residencia oficial de Los Pinos, donde recibió una bandera mexicana y su antecesor, Vicente Fox, entregó la banda presidencial a un cadete del Ejército.

Forcejeos entre legisladores

La tensión ha marcado este acto, ya que previamente decenas de legisladores pro gubernamentales y de la izquierda de México se enfrentaron con insultos y empujones en la Cámara de Diputados.

La trifulca, en la que también hubo algún golpe aislado, ocurrió a las 08.00 hora local (14.00 GMT), cuando venció el plazo del "pacto de civilidad" (de no agresión) acordado por los congresistas el miércoles.

De ocho a diez legisladores me empezaron a patear y me tiraron al suelo

Ya el martes, los parlamentarios se enfrascaron en una pelea para hacerse con el control de la tribuna de la cámara, donde han permanecido hasta ahora los gubernamentales para asegurar la ceremonia de hoy y los izquierdistas para sabotearla.

Los diputados y los senadores, que llegaban a ocupar sus puestos para participar en la ceremonia, protagonizaron un conato de enfrentamiento a golpes en el que los panistas colocaron una barrera con las sillas de los escaños, una de las cuales resultó rota, para permitir el paso de sus compañeros.

El senador del PAN Jorge Ocejo, uno de los agredidos, acusó a los perredistas de "provocadores" al lamentar el incidente.

"De ocho a diez legisladores me empezaron a patear y me tiraron al piso (suelo)", denunció Ocejo.

Al final del enfrentamiento, los senadores y diputados, que ya han llegado en su mayoría a la cámara, se sentaron en sus escaños, desde donde siguieron gritando, aunque más tranquilos.

Entre las pancartas colocadas para la ocasión, destacan la leyenda: "No merece un traidor a la democracia como presidente", contra Calderón, y "Estamos defendiendo la legalidad", a su favor.

Marcha de Obrador hacia el fortín de Calderón 

El líder izquierdista Andrés López Obrador ha emprendido una marcha con miles de sus seguidores al Auditorio Nacional, de la capital mexicana, donde el nuevo presidente del país, Felipe Calderón, tiene previsto pronunciar un discurso.

No vamos a caer en la trampa de la violencia que nos quiere tender el fascismo

López Obrador, que considera a Calderón un mandatario "espurio", comenzó la marcha desde el zócalo (plaza central de Ciudad de México), donde a primera hora del viernes pronunció un discurso en el que acusó nuevamente al mandatario entrante de haber ganado con fraude los comicios del 2 de julio.

El dirigente de izquierda convocó a sus seguidores a "marchar pacíficamente" hasta el Auditorio Nacional y no hacia la sede del Congreso, donde Calderón juró su cargo.

"Les pido que marchemos sin cometer ningún acto de provocación, (pues) no vamos a caer en la trampa de la violencia que nos quiere tender el fascismo", enfatizó.  

El pasado 20 de noviembre, López Obrador se declaró "presidente legítimo" en un acto popular al margen de las instituciones.