La presidenta del comité de empresa de Caramelo, Pilar Serbia Pazos (CC.OO.), ha señalado que la dirección prevé el cierre de aquellas tiendas que no sean rentables y, por lo tanto, ha destacado que la aplicación del expediente de regulación de empleo (ERE) anunciado este lunes junto a la solicitud del concurso de acreedores comenzará por este personal.

En declaraciones a Europa Press, la representante de los trabajadores ha afirmado desconocer cuántos despidos supondrá este nuevo ERE, que sucede al aprobado en 2009 —por el que dejaron la empresa 237 personas—, ya que, según indica, los directivos supeditaron la concreción de datos, condiciones y plazos al momento en que el juez resuelva el concurso.

En la actualidad, según apuntan fuentes de la empresa, la plantilla de Caramelo está compuesta por 398 personas, 132 de las cuales están en Galicia. La presidenta del comité de empresa indica que 120 de estas últimas están en la nave principal, ubicada en el polígono de A Grela, en A Coruña.

"la xunta no se va a mover"

"Consciente" de que a la firma gallega de moda "la han hundido dos de los viejos socios", Pilar Serbia Pazos fija sus expectativas para la recuperación de la compañía en la entrada de un nuevo socio con experiencia en el sector textil "que ayude". "La Xunta no se va a mover para nada", augura.

En la "idea" de los directivos de Caramelo "entra convertir" a la marca "en una empresa rentable", según constata la sindicalista, quien evita dar un número acerca de los despidos que el comité de empresa está dispuesto a asumir. "Los que estamos somos necesarios", resalta, antes de referirse a la posibilidad de que cierren hasta un 20% de la red de tiendas.

En cuanto a los planes concretos de la empresa, reconoce que la calidad de la ropa que fabrica Caramelo "tuvo un momento que bajó" después de la medida de 2009 pero llama la atención sobre que "ahora está mejorando" y la campaña presente "ya es buena". "Pero la que viene será mejor", asegura.

Con todo, lamenta que la situación de crisis afecta a las ventas, que "no consiguen remontar" y por ello "se resienten" los puntos de venta. La compañía "iba a empezar con un plan avanzado en países emergentes pero suponía mucho desembolso de capital y decidió que no", relata. "Inyectaron más dinero y esta campaña no salió bien", lamenta.

Críticas de la cig

Por parte de CIG textil, Dores Martínez, que no es trabajadora de la empresa ni forma parte del comité pero hace cuatro años ejerció como una de las portavoces de las protestas, ha opinado, en declaraciones a Europa Press, que el anuncio de esta decisión "viene a ser la confirmación" de lo que entonces decían.

Las salidas de entonces "no servían para garantizar la viabilidad de la empresa", censura y agrega que es "un enorme sinsentido tomar medidas sobre los puestos de trabajo y no sobre cuestiones que son las que provocan la situación económica". "Era aquella plantilla la que garantizaba una calidad excepcional en el producto, que en absoluto tiene que ver con la de ahora", advierte.

Además, subraya que "existe una responsabilidad por parte de la Xunta", a la que atribuye una subvención de 5 millones de euros "condicionada al mantenimiento del nivel de empleo". "Urge que la Xunta dé las aclaraciones oportunas", remacha Martínez.

En la actualidad, el comité de empresa de Caramelo está formado por nueve personas: siete miembros de Comisiones y dos de la central nacionalista CIG.

Consulta aquí más noticias de A Coruña.