El médico de Urgencias del Hospital de Manzanares (Ciudad Real), B.C.R., se ha declarado este lunes inocente de la acusación que pesa contra él por un presunto delito del deber de socorro a un hombre que falleció a las puertas del centro sanitario.

Así se ha pronunciado durante la primera sesión del juicio con jurado popular que ha tenido lugar en la Audiencia Provincial de Ciudad Real. El procesado se enfrenta a tres años de inhabilitación, 12 meses de multa con una cuota de 12 euros diarios y unas indemnizaciones que superan los 200.000 euros.

Los hechos ocurrieron a primeras horas de la madrugada del día 12 de febrero de 2008, cuando la víctima, C.M.A.M., de 23 años, se sintió mal en su domicilio y, acompañada de su mujer, en avanzado estado de gestación, se dirigió al hospital conduciendo su vehículo y, en la puerta, sufrió un desmayo y fue a chocar contra un vehículo allí aparcado.

El procesado, que no ha entendido por qué es él el acusado, cuando había otros médicos en el servicio de Urgencias, ha señalado que la única comunicación que recibió fue que había un hombre "inconsciente" a las puertas del hospital, pero sin saber el lugar concreto donde estaba ni qué le pasaba.

Ha recordado que, legalmente, no podía abandonar su puesto de trabajo y que, de poder haberlo hecho, no podría haber sacado a la calle el instrumental necesario para atenderlo.

Pese a que la Guardia Civil le comunicó que habían avisado al 112, ha remarcado que él también se dirigió a este teléfono de emergencias para que el hombre fuera atendido.

El abogado del médico, Félix Aponte, en declaraciones previas a los medios, ha recordado la normativa legal que impide a un médico de Urgencias abandone su puesto de trabajo, en un servicio, ha puntualizado, donde la noche de los hechos había 12 personas en observación.

Por su parte, la hermana de la víctima, Jacqueline Antequera, también en declaraciones a los medios, ha considerado que la muerte de su hermano fue debida al tiempo que tardó en ser atendido.

Según su versión, su hermano sufrió una arritmia, pero el retraso en ser atendido, cerca de dos horas, según ha agregado, hizo que su corazón se acabara parando.