Un informe elaborado por el Instituto de Toxicología de Sevilla ha revelado la presencia de restos de ADN que corresponden a una persona "no identificada" en la ropa que vestía la niña onubense de 16 meses Míriam cuando su cuerpo fue hallado sin vida en una balsa de riego de Fiñana (Almería) a finales del diciembre pasado.

El análisis de la muestra biológicas remitidas por los forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) descarta, asimismo, que Raúl R.F., quien se encuentra en prisión provisional por encubrir presuntamente el crimen, estuviese "en contacto" con la pequeña.

Así lo ha indicado en declaraciones a Europa Press Juana Tarifa, la letrada que ejerce la defensa de Raúl R.F., quien ha indicado que ha elevado este lunes un escrito al Juzgado de Instrucción número 2 en el que pide que se cotejen las muestras desconocidas con el ADN, entre otros, de la madre de la pequeña, Gema Cuerda.

Cabe recordar que al principal imputado por el rapto y muerte de Míriam, Jonathan Moya, se le han extraído muestras de ADN en hasta tres ocasiones a lo largo de la investigación. En el citado informe se precisa, en concreto, que hay dos contribuciones biológicas en la ropa de la bebé y que una de ellas pertenece de manera indubitada a Moya González, de 25 años.

A la vista del informe, que obra en poder del juzgado instructor y de las partes desde el viernes, Tarifa ha indicado que el escrito presentado al magistrado Jesús Miguel Hernández solicita que se tomen muestras de ADN a "todas las personas que aparecen en el atestado que elaboró la Guardia Civil y a las que se haya tomado declaración" a lo largo de las pesquisas policiales y judiciales.

Así, se interesa el cotejo de los restos biológicos de origen "desconocido" con el ADN de, entre otros, la madre de la víctima, Gema Cuerda, así como los padres de Jonathan Moya, su exmujer, su tía paterna, C.M.J., a quien el juez imputó el pasado jueves por presunto encubrimiento, y un empleado de la finca en la que fue detenido. La Guardia Civil también le tomó declaración a la novia de Raúl R.F.

Tarifa ha subrayado que los resultados arrojados por este informe pericial, sumado al informe realizado a las muestras recogidas en el vehículo propiedad de su patrocinado y en el que no se hallaron aportaciones de ninguno de los implicados en la causa, ahonda en su "inocencia". "Conforme avanza la instrucción se demuestra claramente que no hay ni un solo indicio que sustente su imputación o su permanencia en prisión", ha remarcado.

Cabe recordar que en la declaración que prestó hace una semana en sede judicial, Moya González se retractó del testimonio ante la Guardia Civil y "exculpó totalmente" a su amigo, a quien se implicó en un primer momento llegando a asegurar que él se había encargado de "envolver" en cuerpo sin vida de Míriam antes de que fuera encontrado en el interior de una bolsa deportiva, en el fondo de una balsa de riego.

"El informe de los restos biológicos encontrados en su ropa desmiente totalmente esta primera versión de Jonathan", ha apuntillado Tarifa, quien presentó el pasado miércoles un escrito el que interesaba la libertad de Raúl R.F. al estimar que "no existe ninguna prueba que le incrimine en los hechos" después de el cambio de versión del principal imputado.

Solicitó, asimismo, al Juzgado de Instrucción número 2, mediante un segundo escrito, la práctica de una "serie" de diligencias encaminadas a "identificar" a las "dos personas" a las que Moya González implicó en el crimen y a esclarecer, por tanto, "si lo que declaró —ha precisado— tiene alguna razón de ser".

Informe del vehículo de jonathan

Cabe recordar que el abogado José Ramón Cantalejo, defensa de Moya González, quien en el momento de los hechos mantenía una relación sentimental con la madre de la víctima, aseguró que su cliente había acusado "claramente" de la muerte de Míriam a otras dos personas sin presencia en la causa hasta el momento y que, según remarcó, "tendrían relación con el mundo de la prostitución ya que, al parecer, la madre había estado dedicada a estos menesteres".

A raíz de esta declaración, el magistrado Jesús Miguel Hernández imputaba y citaba a declarar a una tía carnal de Jonathan Moya, C.M.J., al estimar que ella tenía "conocimiento" de los hechos que se investigan y de que su sobrino se encontraba con la pequeña en el cortijo familiar donde fue detenido por la Guardia Civil.

El juez ha citado, asimismo, a declarar en calidad de denunciante y de perjudicada a la madre de la víctima, Gema Cuerda, quien debe acudir a las 10,00 horas de este martes, dos horas antes que C.M.J.

Entre los informes que podrían arrojar luz sobre la implicación de otras personas en los hechos que se investigan y que aún no obran en autos, figura el análisis de las muestras recogidas en el vehículo de Jonathan Moya y que fueron remitidas al Instituto de Toxicología de Sevilla por los agentes de la Policía Científica.

La niña de 16 meses, natural del municipio de Palma del Condado (Huelva), permaneció en paradero desconocido durante ocho días tras ser secuestrada presuntamente por Moya González si bien él ha sostenido ante el juez que no fue un secuestro, "que la madre conocía en todo momento donde estaba su hija y que se la llevaron terceras personas".

El cuerpo sin vida fue encontrado el 28 de diciembre en el interior de una balsa de riego ubicada junto a una vía de servicio de la autovía A-92 y a una distancia de apenas unos 500 metros del cortijo familiar donde fue arrestado el principal implicado en los hechos, quien en su nueva versión de los hechos asegura que "ni siquiera estaba presente cuando falleció".

"traumatismo craneoencefálico y asfixia mecánica"

Según los datos que trascendieron del informe preliminar de la autopsia, la bebé habría muerto entre "dos y cinco" días antes de que se hallase aunque el juzgado instructor sigue a la espera de que se recibir los resultados de las muestras remitidas al Instituto de Toxicología de Sevilla para determinar el momento exacto en el que se produjo la muerte. También reveló que sufría un "traumatismo craneoencefálico y asfixia mecánica", lo que descarta el deceso fuese accidental.

La madre de la bebé interpuso en el municipio de Gérgal la denuncia por el presunto secuestro a las 20,00 horas del 20 de diciembre. En esta, relató a los agentes que su pareja sentimental, a la que señaló como Jonathan Moya, se había llevado "todas sus pertenencias" y a su hija de 16 meses tras mantener una "fuerte" discusión en el interior del vehículo en el que viajaban desde Guadix (Granada).

Se activó entonces un amplio operativo, integrado más de un centenar de agentes con apoyo tanto de medios aéreos como terrestres de la Guardia Civil, que rastrearon durante días la Comarca almeriense de Nacimiento para intentar dar con el paradero de la menor.

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