La auditora BDO ha rechazado este miércoles su revocación como auditor de Pescanova, al considerar que no ha incumplido sus obligaciones ni ha incurrido en un supuesto de 'mala praxis', y se ha ofrecido a continuar con el trabajo de revisión de las cuentas anuales del ejercicio 2012.

"Les reiteramos nuestra voluntad de continuar con el trabajo de revisión de las cuentas anuales del ejercicio 2012 como hemos venido haciendo hasta ahora, para lo que les reiteramos la necesidad de que Pescanova ponga a disposición de BDO todos los medios necesarios para la correcta realización de los trabajos de auditoría y, en particular, nos faciliten la información que les hemos requerido con la mayor urgencia", señala la auditora.

La auditora, en una carta remitida al presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, ha asegurado que no concurre ninguna causa de revocación, puesto que ha respetado "puntualmente" todas las obligaciones "inherentes" a su actividad.

"BDO quiere manifestar su rechazo a la concurrencia de causa alguna que pueda amparar su revocación como auditor", ha insistido.

La auditora ha puntualizado que no ha existido un cambio de criterio y ha explicado que la opinión transmitida el pasado 26 de febrero era "preliminar" y se encontraba condicionada a la obtención de la información requerida durante el curso de auditoría, al tiempo que era anterior a la fecha en que Pescanova informó de la "incertidumbre de poder afirmar el principio contable de gestión continuada" en el hecho relevante remitido a la CNMV el pasado 28 de febrero.

Una vez que Pescanova hizo público el hecho relevante del pasado 14 de marzo en el que la firma constató "discrepancias significativas" entre la contabilidad y las cifras de deuda bancaria, BDO ha explicado que procedió a solicitar información adicional para verificar las diferencias, en cumplimiento de las Normas Técnicas de Auditoría.

Niega haber perdido independencia

"BDO se limitó a cumplir con su obligación como auditor", ha afirmado en la misiva, en la que ha negado además que haya perdido independencia, tal y como señalaba la firma gallega, que aludió a un conflicto de intereses al querer defender su actuación profesional y su responsabilidad frente a la firma gallega.

"BDO y su socio auditor Santiago Sañé no han detectado, hasta el momento, una amenaza significativa a su independencia que no pueda ser salvaguardada a los efectos de emitir una opinión objetiva e imparcial sobre las cuentas anuales de Pescanova correspondientes al ejercicio 2012 de conformidad con lo dispuesto en el artículo 45 del Reglamento de Auditoría de Cuentas", ha señalado.

La auditora de la firma gallega ha remitido esta misiva a la CNMV el mismo día en que Pescanova debe presentar las cuentas del ejercicio 2012, acompañadas de una declaración de responsabilidad de los administradores, y concretar su deuda al organismo presidido por Elvira Rodríguez, previa firma del consejo de administración.

"Es necesario que las cuentas estén firmadas por el consejo de administración", han afirmado a Europa Press fuentes conocedoras de la situación de la firma gallega, que podría incurrir en pérdidas, con una deuda de 2.700 millones de euros, es decir, unos 1.200 millones de euros por encima de lo que figura en el pasivo auditado (1.522 millones de euros al cierre del tercer trimestre de 2012).

De no cumplir con el requerimiento de la CNMV, que consideró la anterior documentación remitida por Pescanova "incompleta e insuficiente", la firma gallega puede cometer una infracción muy grave, tal y como recoge la Ley del Mercado de Valores.

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