El publicista Joan Rosselló, acusado en el marco del caso Scala, ha apuntado a la presunta financiación irregular del PP balear durante la última legislatura de Jaume Matas (2003-2007) a través del Consorcio de Desarrollo Económico de Baleares (CDEIB), desde donde ha explicado que le exigían el pago de comisiones en metálico de hasta el 15 por ciento de la facturación que percibía como proveedor del organismo público.

Según ha explicado en su declaración durante el juicio por esta causa, que se ha reanudado este lunes en la Audiencia Provincial de Palma, era la exgerente del CDEIB Antònia Ordinas quien le pedía las comisiones y le comentaba al principio que "eran para financiar al PP", mientras que posteriormente "ya no sólo eran para el partido sino para repartir" con el entonces conseller de Comercio, Josep Juan Cardona, y el exconseller director de Promoción Industrial Kurt Viaene.

A preguntas del fiscal anticorrupción Juan Carrau, el empresario, para quien el Ministerio Público solicita un año y medio de prisión en virtud de un acuerdo de conformidad, ha explicado que las comisiones se pagaban a través de facturas que le entregaba Ordinas y que eran emitidas contra sus empresas por Gabinete Alays, de la que era formalmente administradora la pareja de la exgerente del CDEIB, Isabel Rosselló -también acusada-.

Por otro lado, Rosselló, administrador de las mercantiles Estudi Joan Rosselló y Fires Geremi, supuestamente vinculadas a la trama, ha recordado cómo Cardona, en el Parlament balear, le encargó la elaboración de unos folletos electorales del PP de cara a los comicios autonómicos y municipales de 2007, cuyo transporte desde Mallorca a Ibiza y Formentera fue sufragado, según las acusaciones, con fondos del CDEIB.

"No tengo la memoria que tiene tanta gente, pero me acuerdo que tras este encuentro hubo varias reuniones más con Cardona para pulir los contenidos", ha precisado el acusado, apuntando que el exconseller le puso en contacto con el exjefe de gabinete de éste en la Conselleria, José Manuel Alcaraz, para tratar este asunto.

Fue cuando el trabajo estaba "casi terminado" cuando Ordinas le dijo que, por instrucciones de Cardona, no se le iba a pagar la realización de la propaganda ante la elevada facturación que durante ese mandato había percibido del CDEIB, lo que "lógicamente me sentó mal porque no tenía por qué regalar nada".

El cdeib "trabajaba a unos niveles de urgencia brutales"

Finalmente, el inculpado ha negado que, cuando trabajaba para el consorcio, cobrase primero por servicios posteriores, aseverando que "siempre he hecho primero el trabajo y luego he cobrado" y recordado que el CDEIB "siempre ha trabajado a unos niveles de urgencia brutales".