Bandera suiza
Bandera suiza frente a un edificio. ARCHIVO

Las autoridades suizas reafirmaron este fin de semana su decidida oposición al principio de intercambio automático de informaciones en materia de evasión fiscal y dejaron claro que no pretenden relajar su secreto bancario, a pesar de las presiones de la Unión Europea.

"No existe ninguna razón para cambiar de estrategia en materia fiscal", afirmó este domingo el presidente de la Confederación Helvética, Ueli Maurer, en una entrevista con el diario Matin Dimanche.

Para el presidente, el secreto bancario es un valor "al mismo nivel que el secreto médico", por lo que "el Estado debe respetar absolutamente la esfera privada".

"Suiza seguirá aplicando la norma internacional que es el intercambio de informaciones a la demanda y no el intercambio automático", aseguró, a la vez, la ministra de Finanzas, Eveline Widmer-Schlumpf, en una entrevista aparecida el sábado en el rotativo Le Temps.

"El intercambio automático de informaciones no está listo para imponerse mientras las plazas financieras de América y Asia rechazan ese modelo. Aunque podemos imaginar la coexistencia de varios estándares", agregó la ministra.

Para el presidente "solo la presión interna" podría modificar su posición.

La UE quiere un frente común

Los ministros de Economía de la UE lograron el sábado forjar un amplio consenso sobre la necesidad de crear un frente común en la lucha contra la evasión fiscal y los paraísos fiscales, aunque Austria abrió grietas por su oposición a relajar su secreto bancario.

España, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido decidieron crear un proyecto piloto para trabajar en el "intercambio multilateral de información, basado en el modelo acordado con EE UU".

Los cinco países quieren llevar ese mensaje al G20, que se reúne la próxima semana en Washington.

Luxemburgo decidió recientemente relajar su secreto bancarioAnte esta cita, "Suiza pretende comprometerse activamente para que las reglas del juego sean las mismas para todos", indicó Widmer-Schlumpf.

Tanto la ministra como el presidente de la Confederación dejaron claro que Suiza no es un país miembro de la UE y por lo tanto no debe plegarse a las mismas normas, en relación a la reciente decisión de Luxemburgo de aceptar el intercambio automático de informaciones bancarias.

Este paso "es peligroso para Suiza", confesó Maurer, quien, sin embargo, recordó que Suiza ya cumple con los estándares de la OCDE, lo que para él, es más que suficiente.

"No debemos dejarnos influir por lo que pasa en Europa. En Estados Unidos o en Asia, este debate no es un tema. Por lo tanto no hay ninguna razón por la cual debe serlo para nosotros", concluyó.