Giorgio Napolitano
El presidente italiano, Giorgio Napolitano, durante la reunión que mantuvo con los 10 expertos llamados a estudiar la situación de parálisis política en el país este viernes. EFE

El presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, afirmó este viernes que solo los partidos políticos pueden sacar a Italia del bloqueo institucional y darle un nuevo Gobierno, una conclusión a la que llegó tras terminar el trabajo de las dos comisiones de expertos que decidió constituir.

Las dos comisiones de "sabios" que Napolitano encargó tras cerrarse sin éxito las rondas de consultas con los partidos explicaron este viernes al jefe del Estado en la sede de la presidencia de la República en Roma las reformas que consideran necesarias, de tipo político-institucional y económico-social, la misma naturaleza que han tenido estos grupos de trabajo.

Tras el encuentro, Napolitano compareció en público para apelar de nuevo a un acuerdo entre los partidos y apuntar al hecho de que las conclusiones de estas comisiones deberán ser analizadas también por su sucesor, al que el Parlamento se dispone a elegir la semana que viene.

"De las dos rondas de consultas que he mantenido —sin perder siquiera un día tras la constitución de las nuevas Cámaras— ha resultado claramente que solo de las decisiones de colaboración que corresponde llevar a cabo a las fuerzas políticas, marcando los términos y los límites, puede salir la formación del nuevo Gobierno que el país necesita urgentemente", dijo el jefe del Estado.

El Gobierno "no podía nacer por impulso del presidente de la República saliente, recorriendo un camino parecido al llevado a cabo con éxito en noviembre de 2011 (con el Ejecutivo tecnócrata de Mario Monti). La palabra y las decisiones corresponden a las fuerzas políticas, y será mi sucesor quien deberá sacar las conclusiones".

Napolitano cree que una "seria consideración" de los problemas del país y las "situaciones críticas" recogidas en las conclusiones puede "estimular la búsqueda de convergencias entre las fuerzas políticas y favorecer un clima constructivo en el nuevo Parlamento".

Las conclusiones de las comisiones

Estos grupos de diez "sabios", que comenzaron a trabajar el pasado día 2 y cuya labor para aportar soluciones al bloqueo fue puesto en duda por casi todos los partidos, han buscado reformas de consenso, en particular sobre la arquitectura institucional.

En este sentido, de particular relevancia son las conclusiones de la comisión político-institucional, compuesta por cuatro miembros: un presidente emérito del Tribunal Constitucional y tres políticos, uno de la formación centrista de Monti, otro del conservador Pueblo de la Libertad (PDL) del ex primer ministro Silvio Berlusconi y uno más del progresista Partido Demócrata (PD) de Pier Luigi Bersani.

La comisión político-institucional no encontró unanimidad en torno a la jefatura de Estado que debería tener ItaliaEsta comisión no encontró unanimidad en torno a la jefatura de Estado que debería tener Italia, pues uno de los cuatro miembros insistió en la necesidad de cambiar la Constitución para ir a un semipresidencialismo al estilo francés, con la elección directa en comicios del presidente de la República, una propuesta sobre la que insiste Berlusconi.

La mayoría de tres miembros de esta comisión, según indica en su informe, defiende lo que han llamado "Gobierno parlamentario racionalizado", para evitar "el exceso de personalización de la política, de un modo más elástico respecto a la forma de Gobierno semipresidencial".

Superar el bicameralismo

Sin embargo, sí que hubo unanimidad en el hecho de que, si se confirma este segundo sistema, se ha de superar el bicameralismo perfecto a la hora de investir al nuevo jefe de Gobierno, para que sea solo la Cámara de los Diputados (baja) quien le dé su confianza, y a partir de ahí jure el cargo y proponga a sus ministros.

Este es un punto muy importante, pues actualmente el sistema italiano prevé que el Gobierno tenga que ser investido tanto por la Cámara baja como por el Senado, donde actualmente ninguna fuerza parlamentaria cuenta con mayoría absoluta.

En este sentido, la comisión propone que el Senado se convierta en una especie de "Cámara Autonómica" que sustituya a la actual Conferencia de Estado de las Regiones (sus miembros son elegidos por las administraciones regionales) y que pueda proponer enmiendas a las leyes, que deberán ser aprobadas solo por la Cámara baja.

Esta comisión propone además reducir de 630 a 480 el número de diputados, y de 315 a 120 el de los senadores, y cambiar la ley electoral actual, para lo que apunta al modelo alemán, al español o a uno mixto (en parte de tipo proporcional y en parte de tipo mayoritario).

La comisión económico-social, a su vez, propone una reforma fiscal, potenciar el turismo y valorar el patrimonio cultural de Italia, aprovechando la Expo de Milán de 2015, así como destinar cualquier tipo de ingreso financiero no previsto al desempleo y al apoyo de las familias con problemas económicos, para lo que apuesta por instituir una especie de "subsidio mínimo de reinserción".