La Diputación foral de Bizkaia inspecciona semestralmente 414 taludes de la red foral de carreteras, en las vías de mayor tránsito de vehículos y en aquellas con peculiaridades específicas, como su capacidad de mallar la red viaria o su historial como zona conflictiva de caídas, con el objetivo de prevenir desprendimientos.

Según ha informado la Institución foral, los taludes en los que la vigilancia es más exhaustiva, superan los cuatro metros de altura y se localizan en ocho carreteras del área metropolitana, entre ellas dos tramos de la A-8, el Corredor de Uribe Kosta y el del Txorierri, y también en once que transcurren por el resto de nuestro Territorio, como la Variante de Mundaka o la Otxandio, por ejemplo.

Estas labores de control preventivo para evitar desprendimientos también se realizan en el resto de la Red Foral de Carreteras, pero con una periodicidad menor.

Modo de actuación

Una vez que se han delimitado los taludes a inspeccionar cada seis meses, se realiza un inventario de todos ellos y se elabora una ficha por cada uno de ellos en la que figuran múltiples datos, como sus características geológicas, hidrología, inestabilidades observadas o potenciales.

Con la información contenida en las fichas y con otra serie de datos, se establece si puede existir riesgo de que caiga el talud. De ser así, se realizan inspecciones más exhaustivas, que determinarán si, efectivamente, existe necesidad de realizar alguna actuación y si ésta debe realizarse en el corto, medio o largo plazo.

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