Protestas por las preferentes de Bankia
Concentración de afectados por las participaciones preferentes de Bankia. Juan Carlos Hidalgo / EFE

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) asegura en un informe que Bankia, Caja Madrid y Bancaja beneficiaron a unos clientes en perjuicio de otros, a los que vendieron las participaciones preferentes de las que se deshacían los primeros a precios "alejados de su valor razonable".

"Se observa un claro conflicto de interés entre los clientes que compraban las emisiones y los que las vendieron, puesto que su valor razonable era muy inferior a aquel al que se realizaron las transacciones", señala el informe, fechado el pasado 11 de febrero y a raíz del que se propuso al Comité Ejecutivo de la CNMV que valorara iniciar un expediente sancionador a las citadas entidades.

Los autores del informe, que ha sido incorporado a la causa sobre Bankia que instruye el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, afirman también que el conflicto de interés no solo afectaba a las operaciones entre clientes, "sino que se extendía también a la actuación de las entidades".

El informe conocido ahora deriva de una revisión de los procedimientos de cruce de operaciones "Éstas, al permitir que la operativa descrita se produjera, se veían beneficiadas, ya que así evitaban la existencia de posibles reclamaciones y denuncias por parte de los clientes vendedores (falta de liquidez, mala información en la compra, etc.), el consiguiente perjuicio reputacional e incluso la potencial pérdida de clientes", dice el escrito.

La conclusión es que Bankia, Caja Madrid y Bancaja "incumplieron de forma no aislada o puntual" el artículo de la Ley del Mercado de Valores que obliga a las entidades a "organizarse y adoptar medidas para detectar posibles conflictos de interés entre sus clientes y la propia empresa o su grupo".

"Las entidades no establecieron ninguna medida destinada a impedir que los conflictos de interés señalados perjudicasen los intereses de los clientes compradores, ni tan siquiera la de revelar previamente la naturaleza y el origen del conflicto a estos clientes antes de actuar por cuenta de los mismos", manifiesta la CNMV.

Así, los compradores se veían perjudicados por el banco o cajas "en beneficio de otros clientes que, de esta forma, conseguían la liquidez deseada y en beneficio de las propias entidades que estaban interesadas en facilitar liquidez a los vendedores". El informe conocido ahora, que analiza el periodo comprendido entre junio de 2010 y noviembre de 2011, deriva de una revisión de los procedimientos de cruce de operaciones de compra y venta entre clientes minoristas incluida en el plan de actividades de la CNMV que se realizó entre "una muestra de entidades", que el escrito no detalla y de la que formaban parte Bankia, Caja Madrid y Bancaja.