Párkinson
El bloquero motriz del párkinson se puede mitigar con fármacos y estimulaciones. GTRES

Este jueves se celebra el Día mundial del párkinson. En España, entre 120.000 y 150.000 personas padecen esta enfermedad y cada año se detectan unos 10.000 nuevos casos. Además, se estima que, debido al envejecimiento progresivo de la población, su prevalencia podría llegar a triplicarse en 2050.

Cuanto antes se traten los síntomas, más posibilidades hay de controlarlosPor el momento, el Mal de Parkinson es ya el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente, por detrás del alzhéimer. Un paciente con párkinson puede desarrollar, entre 10 y 20 años antes del comienzo de los síntomas motores, muchos trastornos no relacionados con la motricidad; en el 40% de los casos la primera manifestación es la depresión; también puede manifestarse en problemas de memoria, estreñimiento, pérdida de olfato, alteraciones urinarias, disfunción sexual, y, de forma muy habitual, en trastornos del sueño.

Por eso es tan importante el diagnostico precoz del párkinson. Como señala la Sociedad Española de Neurología (SEN), "cuanto antes se traten los síntomas, más posibilidades habrá de controlarlos". Muchas veces, el paciente o sus familiares no relacionan estos problemas con la enfermedad. Compartirlos con el médico es vital porque bien diagnosticados se pueden solucionar.

El reto es dar con fórmulas para detener o ralentizar la enfermedadActualmente no existe un tratamiento que permita curar el párkinson. Desde la SEN tienen la confianza de que "en pocos años" aparecerán moléculas, nuevos fármacos o terapias con células madre que permitirán "en un futuro cercano" que el desarrollo de la enfermedad se ralentice considerablemente.

"El reto actual, y afortunadamente creo que se conseguirá en pocos años, es tratar de encontrar fórmulas para que la enfermedad se detenga o, al menos, que se ralentice mucho y conseguir tratar ese 25% de síntomas que aparecen de manera más tardía y que no responden a la terapia convencional", señala la coordinadora del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la SEN, la doctora Rosario Luquin Piudo.

Buscando nuevos tratamientos

En estos momentos, se dispone de múltiples tratamientos sintomáticos, médicos y quirúrgicos, que han conseguido mejorar radicalmente la calidad de vida de los pacientes. Es el caso de la levodopa, que se utiliza desde hace más de 40 años, y sigue siendo el tratamiento más eficaz para la enfermedad.

Pero los investigadores siguen abriendo nuevas vías esperanzadoras. Es el caso del estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que ha desarrollado una molécula que disminuye la neuroinflamación y la muerte neuronal, y modula la neuroplasticidad en la sustancia negra del cerebro, zona afectada en el párkinson.

"Se trata de un nuevo fármaco potencial para el párkinson. Posee un mecanismo de acción innovador que podría llegar a cambiar el curso de la pérdida neuronal asociada a esta enfermedad", asegura la investigadora del CSIC en el Instituto de Química Médica Ana Martínez.