'Sunset Nude, Floral Blanket'
Óleo tardío de Wesselmann del año 2003 © Estate of Tom Wesselmann/Licensed by VAGA, New York, NY

Great American Nude (Gran desnudo estadounidense) fue la serie de collage de formas planas y colores llamativos con la que Tom Wesselmann (1931-2004) cautivó al mundo del arte. Era 1961 y el artista ignoraba el expresionismo abstracto para convertir en productos de consumo géneros clásicos de la pintura. En los desnudos las mujeres lucen expresiones esquemáticas con rostros que sólo tienen una sugerente boca y cuerpos en los que destacan los pezones, la naturaleza muerta parece de plástico, el paisaje es apenas un apunte.

Pop Art and Beyond: Tom Wesselmann (Arte pop y más: Tom Wesselmann) es la primera retrospectiva exhaustiva del trabajo del autor en norteamérica. La exposición —organizada por el Museo de Bellas Artes de Toronto (Canadá)— llega a los EE UU al Museo de Bellas Artes de Virginia, en la ciudad de Richmond, y se se puede visitar hasta el 28 de julio.

El humor, la sensualidad, las composiciones dinámicas y la experimentación (presentes también en creadores coetáneos como Warhol, Lichtenstein y Rosenquist) fueron las señas de identidad del destacado artista pop. La muestra condensa en orden cronológico cuatro décadas de la carrera de Wesselmann con unas 150 piezas (algunas exhibidas por primera vez) de sus series más famosas, collage abstractos, innovadores bodegones y obras realizadas en metal para las que impulsó en los años ochenta la creación de técnicas que le permitieran cortar el acero con láser.

Las odaliscas de Matisse

La exposición también analiza las influencias clásicas que configuraron el estilo del autor. Tiziano, Goya, Manet y Henri Matisse fueron los grandes inspiradores de Wesselmann. Matisse era con seguridad al que más admiraba: lo adoraba desde sus años de estudiante y por esa misma razón evitaba convertirse en una reproducción a menor escala de su ídolo, a pesar de que los desnudos evocan con fuerza a las odaliscas que el francés representó tumbadas en divanes, semidesnudas y despreocupadas.

Tras la colección de iconos no había reflexiones sobre la cultura del consumoConsiderado uno de los imprescindibles de la corriente artística, nunca le gustó que etiquetaran su arte como pop. Representaba objetos diarios (una botella de vodka, un volkswagen escarabajo, pan de molde, cigarrillos, un avión de Pan Am, una gasolinera...) con fines estéticos, maravillado por las texturas brillantes, los tonos chillones y el lenguaje persuasivo de la publicidad.

Tras la colección de iconos no había reflexiones sobre la cultura del consumo: "La gente suele decir cosas del estilo de 'Esto es un comentario sobre la cultura de las gasolineras', algo que no viene al caso. El caso es que es un comentario sobre la bella intensidad de los carteles de una gasolinera. (...) Es la intensidad visual (...), no su presencia, ni el consumo, ni lo que implican", declaró en una entrevista para los Archivos de Arte Estadounidense (AAA) del Smithsonian en 1984.