John Irving
El escritor John Irving posa en la presentación de su nueva novela, 'Personas como yo'. Toni Albir / EFE

El escritor estadounidense John Irving hace una llamada a la "intoleracia contra los intolerantes" con su nueva obra, Personas como yo. En ella, el autor, con un mundo propio y tramas emocionantes y absorbentes, se adentra en la bisexualidad y el transgénero.

"Es uno de mis cuatro libros más políticos. Trata de la intolerancia sexual, del odio sexual por las minorías, y en este caso de una minoría dentro de la minoría: la bisexualidad- a la que tanto los homosexuales como los heterosexuales nunca han terminado de ver bien- y la transexualidad o transgénero", ha explicado Irving durante su visita a España para presentar su esperada novela.

Trata de la intolerancia sexual, del odio sexual a las minorías 'Personas como yo, que se inicia en los años 50 en la Costa este de EE UU y llega hasta nuestros días, al madrileño barrio de Chueca, narra la historia de Billy Dean, un adolescente que da rienda suelta a todos sus amores y "encaprichamientos", explica el autor, sean del género que sean, en un teatro de aficionados y en el club de teatro del colegio, entre obras de Shakespeare, Henri Ibsen o Tenesse Williams y muchas lecturas de Flaubert, las hermanas Bronte o el activista negro James Badwin.

Además, la familia, los clubes de lucha, los "outsider", la identidad sexual o la búsqueda del padre son algunos de los ingredientes de esta novela en la que Irving pasa de puntillas por escenas de delirio libertario, sexo explícito y, sobre todo, mucha humanidad, en medio de travestis y críticas a la intolerancia.

No obstante, John Irving ha aclarado que no hay nada de él en su personaje, "excepto que como él, entre los 13 y los 18 años, te pasas todo el tiempo imaginando y deseando hacer el amor con todo el mundo". "Yo era un chico hetero bastante común no como Billy, por eso lo inventé, un joven que nunca estuvo en el armario", matizó.

A favor del matrimonio homosexual

Por otro lado, el escritor, defensor de los derechos de los homosexuales, considera que se avanza por el buen camino en este tema: "Al margen de la iglesia que nunca va a cambiar su doctrina en esto, como en su antifeminismo, creo que se va por el camino adecuado, porque en mi país, por ejemplo, el 40% está a favor del matrimonio homosexual, eso es mucha gente".

"No se como va en España y tampoco en el resto de Europa, pero yo creo que todavía podré ver que por sentido común todo se normalizará, ojalá lo vea, pero la cosa donde no va bien es con el Islam radical y con eso si que hay que ser intolerante con el intolerante", destacó el actor, preocupado también por los movimientos actuales, a su juicio incomprensibles, contra el aborto.

Así, la intolerancia contra el intolerante es un tema recurrente en la que es ya la decimotercera novela del autores de Las normas de la casa de la sidra. Tanto que, en un momento de la obra, un personaje le dice al protagonista: "Todo el mundo es intolerante con algo Bill, ¿y tú qué no toleras?". "La intolerancia", responde Bill.