La Audiencia Provincial ha confirmado la pena de siete meses de prisión para un hombre por resistirse a abandonar un box de Urgencias del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, donde estaba siendo atendido un hombre al que acompañaba.

Los hechos ocurrieron el 10 de mayo de 2012 por la tarde, cuando el condenado, C.A.S., acudió a Urgencias de Valdecilla acompañando a un hombre que al parecer precisaba asistencia médica.

Según los hechos que la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia Provincial acepta como probados, C.A.S., al no estar conforme con la asistencia médica que se estaba prestando al paciente, comenzó a "importunar" a los médicos y a "impedir" que estos realizaran su trabajo.

Ante esta actitud del hombre, dos médicos acudieron a buscar a alguien de seguridad.

Al no encontrar los médicos a ningún vigilante, acudió al box un guardia civil que estaba custodiando a un preso desplazado desde El Dueso.

El guardia pidió a C.A.S. que saliera del box, sujetándole por el codo, un gesto al que el hombre respondió retirándolo "bruscamente" y negándose a hacerle caso y llegando a encararse con él.

Ya fuera del box, el hombre se negó a ser identificado y el guardia llamó a una patrulla de la Policía Nacional con dos agentes, a los que también se negó a entregar el DNI.

Uno de los policías le sujetó del brazo para llevarle a comisaría pero C.A.S. mostró una "fuerte oposición" para evitarlo, por lo que tuvo que ser reducido y esposado.

En su oposición, hizo que uno de los policías cayera al suelo, lo que causó al agente un traumatismo en un codo. Se trata de una lesión con un tiempo estimado de curación de 15 días impeditivos para realizar su labor habitual.

Por estos hechos, el Juzgado de lo Penal número 4 de Santander condenó al hombre a siete meses de prisión por un delito de resistencia y a seis días de localización permanente por una falta de lesiones.

Además, se le condenó a indemnizar al policía que resultó lesionado con 55 euros por cada día impeditivo y 35 por cada día no impeditivo.

C.A.S. recurrió la sentencia al considerar que no había pruebas suficientes para esa condena y que no empleó "fuerza grave sino una leve oposición", argumentos que han sido rechazados por la Sección Primera de la Audiencia a la vista de los testigos que declararon en el juicio que se celebró por esta causa, de la grabación de las cámaras del hospital y de la lesión que se causó al agente.

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