Desembalse
Desembalse de la presa de Montijo, en Barbaño (Badajoz). Jero Morales / EFE

La situación de la mayor parte de las cuencas hidrográficas españolas tiende a estabilizarse y los caudales de los ríos están bajando. No obstante, la alerta continúa en el tramo del Ebro desde Castejón (Navarra) a Mequinenza (Zaragoza) y los problemas en los ríos y arroyos sin regulación de la cuenca del Guadiana siguen causando problemas.

Durante la última semana, la lluvia ha aumentado el nivel general de los embalses en 2.078 hectómetros cúbicos, lo que pone de relieve los datos de un informe del Ministerio de Medio Ambiente que destaca que, si bien en 2012 hubo un periodo de sequías extraordinario, en lo que va de año ha habido un volumen de precipitaciones importante.

En 2012 hubo un periodo de sequías extraordinarias, frente al importante volumen de precipitaciones de 2013 Estas precipitaciones han provocado que todo el eje del río Ebro, a partir de Castejón, esté inundado, por lo que todo el tramo medio hasta Mequinenza permanece en alerta o alarma. Una situación que, se prevé, va a continuar. No ocurre lo mismo en la cuenca del Duero donde, a pesar de que algunas estaciones siguen en alerta, los caudales de los ríos se están estabilizando mientras en la mayoría de sus embalses se está soltando agua. No obstante, continúan los problemas en algunas vías secundarias a causa de la lluvia, como en la N-122 entre Peñafiel y Aranda de Duero.

Por otro lado, en la cuenca del Guadiana los problemas se encuentran en los ríos y arroyos sin regulación. Sin embargo, los caudales han disminuido de forma considerable y la tendencia continúa a la baja. En los ríos regulados, en la zona oriental, el mayor contratiempo se ha producido en el embalse de Vallehermoso, en la cuenca del ríos Azuer, que, por su poca capacidad, no pudo asumir el caudal registrado en los ríos.

Respecto a la cuenca del Guadalquivir, la situación está casi estabilizada. Los caudales en los tramos alto y medio del río han bajado de forma relevante en relación a días anteriores y los núcleos de población de la zona ya no se ven afectados por el agua. Lo mismo ocurre en las cuencas cantábricas y del Miño Sil, donde no hay dificultades destacables, y en la del Tajo, donde se encuentra una situación de normalidad.

En la cuenca del Júcar los altos niveles de agua en el río Jardín han roto, la pasada madrugada, la mota del río en el tramo de la Herrera, desbordando por su margen derecha y cortando temporalmente la carretera c-12 e inundando instalaciones agropecuarias, con unos calados cercanos al medio metro. Por su parte, en la cuenta del Segura no hay grandes problemas, ya que los caudales desembalsados desde los pantanos de cabecera están siendo asumidos con normalidad por el río Segura.

Según el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), a las 10.30 horas de este jueves un total de 28 pantanos desembalsaban un caudal de 4.493,7 metros cúbicos por segundo. No obstante, los mayores problemas continúan produciéndose en la frontera con Portugal.