Biblioteca Nacional
La Biblioteca Nacional de España, en Madrid. WIKIPEDIA

La Biblioteca Nacional de España (BNE) creará un depósito digital para los contenidos que circulan en Internet. Según su nueva directora, Ana Santos Aramburo, la BNE es consciente de que la realidad cambia a pasos agigantados y de que, dada su condición de servicio público, su obligación es custodiar el saber colectivo en español.

Este es uno de los principales retos de una institución que acaba de celebrar su 300 cumpleaños. Aramburo está "firmemente convencida" de que si hay algo que en las actuales circunstancias "nos puede salvar" eso es "la Cultura".

"Nuestra obligación es hacer sostenible el servicio público, aunque dispongamos de menos recursos económicos. Tenemos menos para gastar y tenemos que gastar mejor. Sin olvidar la calidad", argumenta.

Ana Santos Aramburu se ha presentado este miércoles y se ha referido al futuro de este ente, que espera "brillante" en un momento de "transición, de cambios". Cambios propiciados por Internet y a los que la BNE debe hacer frente con mayor intensidad que hasta ahora.

De ahí la necesidad, en su opinión, de crear el citado depósito digital, para custodiar todo aquel conocimiento que circula por la Red en español. "Es absolutamente imprescindible, necesario", destaca. "No podemos ir por detrás de la realidad", argumenta Ana Santos, quien ha anunciado que el Gobierno trabaja ya en el borrador de un real decreto que creará dicho depósito, que ya funciona en otras grandes bibliotecas del mundo.

"Supone un cambio absoluto en un momento que precisa mucha reflexión" Pendiente aún de que se concreten los detalles de su funcionamiento, Santos Aramburo ha adelantado que, dado que "abarcar todo es imposible", se realizarán cada año "varios barridos en los dominios públicos y privados del .es" para, después de un proceso de selección, decidir aquello que se custodiará para el futuro.

La BNE, según su nueva directora, ya efectuó el año pasado varias recolecciones, a modo de prueba y sobre temas concretos. "Nuestra misión es la misma, aunque los soportes sean diferentes.

Supone un cambio absoluto en un momento que precisa de mucha reflexión", recalca Santos Aramburo, quien insiste una y otra vez en la obligación que tiene la BNE, como "depositaria del saber" colectivo en español, de conservarlo y de transmitirlo a las generaciones futuras.

Aprobación de la Ley y el estatuto de la Biblioteca Nacional

Otro de los "grandes momentos" en su gestión será la aprobación y entrada en vigor de la Ley de la Biblioteca Nacional de España y del estatuto que se derive de ella.

La nueva ley, similar a las de los museos del Prado y Reina Sofía, permitirá una gestión "más ágil" y, entre otras muchas ventajas, buscar otras fuentes de ingresos, sobre todo a través del mecenazgo, que ella quiere impulsar.

"Será un magnífico paraguas protector para la institución", ha insistido Aramburo. En el capítulo del mecenazgo, "clave para el futuro", quiere impulsar el micromecenazgo para proyectos pequeños, como podría ser la compra de patrimonio bibliográfico.

"Todo mi empeño está en que la sociedad española perciba el valor de esta casa", ha aseverado su directora.