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Dos personas comiendo de menú en un restaurante en Madrid. ARCHIVO

Es una molestia frecuente en personas de más de 50 años que puede convertir el acto de comer en un mal rato diario. Si a la acidez gástrica se le suma dolor en el tórax, dificultad para deglutir y afonía o dificultad respiratoria, estamos ante los síntomas de la hernia de hiato.

Empeora tras las comidas, durante el descanso nocturno o cuando se flexiona el troncoComo explica la doctora Mª Teresa Betés Ibañez, del departamento de Digestivo de la Clínica Universidad de Navarra, la hernia de hiato se produce cuando la parte superior del estómago asciende hacia el tórax a través de una pequeña abertura que existe en el diafragma.

El ardor que asciende desde el estómago hacia la garganta es el principal síntoma y es posible que se asocie al paso de alimentos ácidos o amargos desde el estómago a la boca.

Lo normal es que el dolor-ardor empeore tras las comidas, especialmente con los alimentos que favorecen la relajación del esfínter o con excesos dietéticos. En muchos casos también empeora durante el descanso nocturno o cuando se flexiona el tronco.

Es más frecuente a partir de los 50 años, pero afecta a personas sanas de todas las edadesSufrir algún episodio ocasional es frecuente. Más de un 40% de la población general ha presentado alguna vez ardor o acidez al menos una vez al mes y aproximadamente un 7% la padecen diariamente. Aunque es más frecuente a partir de los 50 años, existen muchas personas de todas las edades, por lo demás sanas, que presentan hernia de hiato.

Hay estilos de vida y alimentos específicos que pueden contribuir al reflujo gastro-esofágico. El chocolate, la pimienta o especias, la menta, las grasas, el café y las bebidas alcohólicas favorecen el reflujo; también el tabaco produce relajación del esfínter.

Que haya que tomarse esos ardores en serio depende, además de su frecuencia, de que el reflujo gastro-esofágico sea severo y de que implique la estrangulación de la hernia. Es decir, explica la doctora Betés, la existencia de una hernia de hiato per se no requiere tratamiento salvo que se den estas complicaciones.

Tratamiento de la hernia de hiato

El primer paso consiste en tomar unas medidas dietéticas y posturales:

  • Evitar las comidas y las bebidas que favorecen la relajación del esfínter esofágico inferior: grasas (especialmente fritos), pimienta y especias, chocolate, alcohol, café, frutos cítricos y tomate.
  • Perder peso en caso de obesidad.
  • Dejar de fumar.
  • Elevar la cabecera de la cama unos 10 cm. No valen las almohadas porque se trata de conseguir una inclinación de todo el tronco.
  • Evitar acostarse hasta haber pasado 2 ó 3 horas de la ingesta.

Tal vez haya que tomar medicamentos, pero en ese caso las medidas dietéticas y posturales deben mantenerse. El tratamiento farmacológico puede consistir en medicinas que disminuyen las secreciones ácidas del estómago o fármacos que aumentan el tono muscular del esfínter y favorecen el vaciamiento del estómago.