El presidente de la empresa Biodiésel Alicante, Juan Carlos Jiménez, que prevé instalarse en el Puerto de Alicante, dijo ayer en la Universidad de Alicante que la fábrica estará a entre 1.200 y 1.450 metros de las viviendas de los barrios de Babel y San Gabriel.

Y aseguró que la distancia mínima que rige el reglamento de actividades dañinas (dos kilómetros) no les afecta porque están en un polígono industrial. Tanto él como dos profesores universitarios defendieron el proyecto y negaron cualquier tipo de riesgo para la población.

«No es inflamable ni tóxico ni cancerígeno ni emite gases», añadieron.