Gwyneth Paltrow
La actriz Gwyneth Paltrow, con uno de sus hijos. GTRES

A principios de este mes Gwyneth Paltrow presentaba It's all good, su segundo libro de cocina, pero esto no se quedaba en una simple presentación sin más, sino que el libro generó una gran polémica. En él la actriz mostraba las estrictas normas de alimentación que hay en su casa, algo que generó infinidad de críticas.

Paltrow, quien ya tuvo que enfrentarse a ciertos comentarios a raíz de su primer libro My Father's Daughter, cuenta en este libro como en su familia los carbohidratos están prácticamente prohibidos, algo que en seguida fue criticado por numerosos nutricionistas. Según se extrae del libro, la alimentación de los hijos de la actriz -Apple (8) y Moses (6)- podría estar en peligro.

Paltrow quiere hacer entender es que no es tan mala como la pintan Muchos fueron los que aseguraron que la obsesión de Paltrow por mantener su línea a sus 40 años es lo que ha provocado que la actriz tome esas medidas en casa, sin darse cuenta de que esto puede afectar a la salud de sus hijos. La nutricionista británica Yvonne Wake señalaba duramente que "Los niños necesitan ingerir carbohidratos porque les aporta glucógeno, que hace que el cerebro esté en funcionamiento".

A raíz de esta polémica, la protagonista de Iron Man 3 ha vuelto a hablar al respecto y ha asegurado que no es tan dura como muchos la pintan. Paltrowen su momento aseguró que tanto ella como sus hijos y su marido, Chris Martins (Coldplay), eran intolerantes al gluten, los huevos de gallina y los lácteos, pero ahora afirma que en casa está permitido comer galletas Oreo -algo incomprensible si son ciertas sus afirmaciones sobre la intolerancia.

La mujer del vocalista de Coldplay ha querido explicar que lo que ella intenta es que en casa se coma lo más sano posible -algo que hacen todas las madres- pero que cuando salen de casa es más permisiva. La actriz ha recurrido a su página web Goop para señalar que ella intenta que la comida que ingieran sus hijos sea saludable pero que entiende que "El encanto de unas Oreo o el algodón de azúcar puede con el de las zanahorias y el hummus", y añade que "Es parte de la infancia, a mi también me encantan las Oreo así que lo entiendo completamente".

Lo que Paltrow quiere hacer entender es que no es tan mala como la pintan sino que intenta que sus hijos sean sanos. "Se trata de un balance"afirma la actriz. Para ello lo que hace es ser creativa cuando alguien de su familia tiene un antojo -de esos de los que están el la lista de "productos restringidos"- para evitar que sufran. Pero también permite que sus hijos se tomen "Una coca cola a la semana" o "Una bolsa de Chettos en el aeropuerto".