Planes para disfrutar de Zamora: ni románica ni silenciosa

  • En la plaza de Abastos esperan los garbanzos de Fuentesaúco, los pimientos rojos de Benavente, los habones, la miel de Sanabria y sus quesos de oveja.
  • En el Circuito de Cerezal se disfruta de velocidad, karting y pista de tierra.
  • Las mejores tapas de Zamora en la conocidísima zona de Los Lobos.
Vista panorámica de Zamora.
Vista panorámica de Zamora.
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Encrucijada entre la Ruta de la Plata y el Camino Portugués, Zamora es la ciudad del Duero y del románico; también del silencio, en Semana Santa. Pero más allá de esas marcas indelebles, Zamora es una ciudad que se esfuerza por crecer y modernizarse. Y como muestra los muchos planes y propuestas que ofrece.

Para gastrónomos

En la plaza de Abastos se pueden saborear los productos típicos de la gastronomía zamorana. Destacan los garbanzos de Fuentesaúco, los pimientos rojos de Benavente, los espárragos de la Guareña y Toro, los habones, la miel de Sanabria y los quesos de oveja típicos con Denominación de Origen. Para completar la cata, no nos podemos perder la dulcería con el rebojo, las cañas o los dulces monacales.

Para pilotos

El Circuito de Cerezal se presenta como una alternativa más que válida para una jornada de ocio. Cuenta con circuitos de velocidad, karting y pista de tierra para la conducción deslizante.

Para aventureros

El Lago de Sanabria,  con su amplia variedad de actividades, se perfila muy apropiado para los más inquietos. Allí podremos alquilar cabañas de madera, practicar senderismo, bicicleta de montaña, pesca, escalada, ala delta, parapente, windsurf, piragüismo o vela ligera.

Para ir de tapas

En la conocidísima zona de Los Lobos son célebres las tapas. El célebre bar El Lobo es conocido como El rey de los pinchitos. Hay quien dice que si no has probado sus pinchos morunos es que realmente no has estado en Zamora. Otras delicias nos esperan: las tapas de casquería, de El Abuelo; los pinchos, del Sevilla; o los callos, del Tupinamba.

Para andarines

La Sierra de la Culebra, a unos 80 km de la capital, brinda la posibilidad de disfrutar de una jornada en plena naturaleza y, si tenemos suerte, avistar algún ciervo o algún lobo ibérico.

Para relajarse

La Casa de Espiritualidad Santa María de los Apóstoles cuenta con espacios abiertos para el retiro y la reflexión, que también pueden servir como base para conocer la ciudad. El recinto está gestionado por las Misioneras Cruzadas de la Iglesia.

Fuente: Guía Repsol. Rutas, mapas, restaurantes … ¡Planifica con nosotros tu viaje!

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