Los mileuristas ya son mayoría en el mercado laboral gallego. Esta clase social en auge, de la que forman parte los trabajadores con unas ganancias cercanas a los 1.000 euros al mes, son el 60,1% de los asalariados de Galicia, según los datos de la memoria de la Agencia Tributaria.

En concreto, en Galicia hay 1.065.340 personas que reciben una nómina a final de mes. De ellos, 645.500 declaran a Hacienda unas ganancias iguales o inferiores a 12.000 euros brutos al año.

Ante estas cifras, en el sindicato UGT lo tienen claro: «Lo único que crece por debajo de los precios, del IPC, son los sueldos». Y tampoco los mileuristas se van a quedar con los brazos cruzados.

En los últimos meses, en toda España han surgido colectivos formados por este tipo de trabajadores que están dispuestos a formar una red nacional.

Los objetivos: hacer una piña para exigir a los empresarios mejores condiciones salariales para poder acceder a una vivienda digna.

¿Por qué ‘mileuristas’?

Todo el mundo recuerda el lema de un anuncio de coches: JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados). Ahora se ha hecho eco de la denominación esta nueva clase social, con el añadido de que cobran menos de 1.000 euros al mes. Son personas de entre 25 y 40 años con una formación académica elevada que no encuentran un trabajo fijo. No pueden acceder a una vivienda en propiedad y se sienten marginados de la sociedad.

María Suárez ‘Mileurista’

«Para vivir sola, tendría que buscar otro trabajo»

La buena organización es una máxima en su vida. Simultanea cinco trabajos diferentes para poder ingresar poco más de mil euros a final de mes. Un buen sueldo, sí, pero María, cual hormiga, debe ahorrar el máximo de dinero posible en invierno para vivir en verano, momento en el que sus ingresos bajan a 800 euros.

¿Cómo compatibiliza tantos trabajos?

Todo es cuestión de organizarse. El motivo de mi pluriempleo es que no quiero renunciar a la profesión para la que me he formado.

Vive con su madre... ¿elección u obligación?

Para trabajar, necesito un coche y acabo de comprarme uno nuevo. Si me independizo, tendría que buscar otro trabajo (risas), organizarme de otra forma. Suerte que me llevo bien con ella.

¿Tiene vicios confesables o caprichos caros?

No fumo y no me gusta demasiado ir de compras. Muy de vez en cuando me doy un capricho, pero mi mayor vicio, por decirlo así, es viajar. Intento escaparme una vez al año. M. C.

Bio

María Suárez tiene 34 años, es monitora deportiva de profesión y simultanea cinco trabajos.