A diario, 14 cordobesas se vieron obligadas en 2005 a recurrir a la píldora poscoital, conocida como la del día después. Una cifra elevada, aunque algo inferior a la del año anterior, cuando se dispensaron una media de 14,5 píldoras diarias. Así, en 2005, el sistema sanitario público dispensó la píldora a 5.105 mujeres; frente a las 5.267 que se dieron en 2004.

En la capital, la demanda de este fármaco de emergencia se concentra en las mujeres mayores de 20 años (66% del total de solicitudes).

De las píldoras suministradas en 2005, el 73% fueron administradas en los centros de atención primaria y el 27%, en los hospitales, un porcentaje similar al registrado en el año 2004. El motivo principal de solicitud fue la rotura o retención del preservativo (62,6% de los casos).

Anticonceptivos: Las cordobesas que solicitaron la píldora usan preservativo en un 70%, el 8,5% indicó que no usaban ningún método, el 5,1% señaló la anticoncepción hormonal, un 0,2% el DIU y un 1,9% se refirió a otros métodos.

El tiempo importa: La eficacia de la píldora va en proporción a las horas transcurridas desde la relación de riesgo. Tomar la primera dosis antes de que pasen 24 horas de la relación eleva el éxito del tratamiento al 95%. Si se toma entre 25 y 48 horas, será del 85%, y si pasan más de 48, de un 58%. El médico da dos pastillas de Levonosgestrel. La primera debe tomarse antes de que pasen 72 horas del coito. La segunda, a las 12 horas de la primera toma. Son hormonas y pueden causar náuseas y mareo.

Informarse no cuesta nada

Esta píldora impide el embarazo retrasando la ovulación o evitando la fecundación. No actúa si el óvulo está implantado en el útero, por lo que no afecta al embarazo ni provoca abortos. El Instituto Andaluz de la Juventud dispone de un teléfono de información sexual gratuito, 901 406 969, y de un enlance en: www.andaluciajunta.es/patiojoven.