El 40% de las 68 gasolineras inspeccionadas en lo que va de año por la Junta de Andalucía incumple la normativa, lo que quiere decir que cuatro de cada diez estaciones de servicio de Sevilla presentan irregularidades.

El principal motivo de infracción es la ausencia de información al consumidor en lo que se refiere a los precios de los carburantes, un dato que no indican ni en el interior ni en el exterior del local.

Otro dato, sin embargo, dice que las irregularidades han disminuido casi un 50% (el pasado año eran nueve de cada diez las que sufrían deficiencias). También han disminuido las reclamaciones.

Además, a lo largo de 2006 se ha incrementado un 88%  la campaña de vigilancia, control e inspección de estaciones de servicio de la provincia de Sevilla, llevadas a cabo desde mayo por el servicio de Consumo de la Delegación de Gobierno de la Junta en Sevilla.

Los inspectores de la Junta tienen como objetivo controlar y analizar el cumplimiento de los derechos de los consumidores en las estaciones de servicio, comprobando aspectos como la idoneidad de la información relativa a la utilización y seguridad de los usuarios; el correcto estado de funcionamiento de los servicios obligatorios que presten; el estado metrológico; además de la verificación de los surtidores y la toma de muestras del combustible para su posterior análisis.

Principales causas de las quejas

Echar una gasolina equivocada, la mala calidad del carburante suministrado, el sistema de autoservicio o la falta de limpieza en los aseos son las principales quejas que los usuarios han remitido a la oficina de consumidores de UCA-UCE. La asociación criticó en su día el hecho de que el cliente pague por un producto peligroso e inflamable y tenga que ser él mismo quien se lo sirva.