Dos alicantinos sufren un infarto cerebral en la provincia cada día. Un traslado diligente y una atención rápida puede determinar el futuro vital de estos pacientes y aminorar las posibles secuelas del ataque.
Pero el único hospital que cuenta con una unidad de neurología propia es el General de Alicante. Los expertos calculan que la población de riesgo en la provincia son 400.000 habitantes y tratan 800 ictus al año (el máximo, según la Sociedad Valenciana de Neurología), tal y como ha señalado el neurólogo Carneado Ruiz, encargado de prestar asistencia a estos enfermos.

Este departamento sanitario exige tres unidades en la provincia. Y recuerda que el ingreso inmediato de los enfermos en unidades especializadas reduce en un 17% la mortalidad y en un 25% las secuelas.

«Los hospitales de tamaño medio están infradotados de neurólogos y no pueden organizar unidades de ictus», asegura el doctor Carneado Ruiz, porque requieren personal «para atender guardias de neurología de 24 horas y dividir las diferentes tareas que hay que atender».

El Plan de Neurología quiere reducir el tiempo de llegada al hospital, incrementar el número de pacientes que puedan usar el servicio y aumentar la colaboración entre el CICU y los hospitales porque «existe una descoordinación».

Sólo el 25% de la población lo tiene

Además de en Alicante, los hospitales La Fe y General, en Valencia, tratan el infarto cerebral en la Comunitat. La Sociedad Valenciana de Neurología ha diseñado un Plan de Asistencia al Ictus porque hay pocas unidades y sólo las puede usar un 25% de la población, según el ratio de población.

¿A favor o en contra de la planta de biodiésel en el puerto?

Mario Flores. Presidente de la autoridad portuaria

El Plan Especial del Puerto ha concedido la autorización para la instalación en el muelle 19 de una planta de biodiésel y 11 depósitos de hidrocarburos. Ya tiene la declaración de impacto ambiental de la Generalitat.

Antonio Moya. Presidente de la asociación de vecinos la prosperidad de San Gabriel

«Todavía no tenemos los informes de bomberos para evacuar la zona en caso de incendio o inhalación de gases tóxicos. En otras ciudades hay plantas, pero bastante alejadas del casco urbano», asegura Moya.