Zapatero aún confía en la paz mientras sigue la ‘kale borroka’
Manifestación de la AVT el pasado sábado en Madrid. (Efe).
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aún confía en que el proceso de paz, que el propio Ejecutivo ha reconocido que está estancado, tenga un final feliz. Zapatero criticó ayer que el PP acudiera el sábado a la manifestación de la AVT en contra de la negociación con ETA y recordó que «el PSOE se manifestó en muchas ocasiones contra el terrorismo, pero siempre al lado del PP, nunca enfrente».

Zapatero también señaló que «sería muy conveniente alguna ayuda» en el proceso de paz, pero que si no la hay «no nos van a torcer en nuestra voluntad de intentarlo. Lo importante no es quién termine con la violencia; lo importante es que la violencia termine», afirmó.

El PP, por su parte, pidió ayer al presidente del Gobierno que «reflexione» tras la manifestación del sábado y que «vuelva con las víctimas». Algunos dirigentes del Gobierno y del PSOE, en cambio, no comparten el optimismo de Zapatero y han pedido que el Ejecutivo endurezca el discurso contra los etarras,  temerosos de una inminente ruptura del alto el fuego.

El propio presidente de la AVT, Francisco Alcaraz, utilizó en su discurso del sábado  palabras de dirigentes socialistas como Txiqui Benegas, Juan Alberto Belloch, Bono o Felipe González, que se han mostrado contrarios al diálogo con la banda terrorista.

Incendian un cajero

Mientras, continúa la kale borroka. Varios encapuchados quemaron la madrugada de ayer un cajero en el municipio vizcaíno de Getxo.  Hubo dos heridos leves por inhalación de humos y tuvieron que desalojar el edificio. Batasuna, por su parte, ha anunciado su intención de presentarse a las municipales de 2007, también en Navarra.

El PSOE replica con otro vídeo

El PSOE colgará hoy en su web un vídeo sobre la actuación del PP durante la tregua que ETA declaró en 1998, cuando gobernaba José María Aznar. En él se recogen declaraciones favorables a la negociación con la banda y las medidas adoptadas por el Gobierno, como el acercamiento de 135 presos a cárceles vascas.