En lo que va de año, han sido 152 las sanciones contra una actividad ilegal que tiene a las mariscadoras en pie de guerra y contra la que el próximo jueves se manifestarán en Santiago de Compostela.

Los guardapescas recorren la ría una media de 11 veces a la semana para controlar a los furtivos. Entre enero y octubre, según la Consellería de Pesca, ha habido 464 inspecciones y se han incautado de 900 kilos de marisco. La solución a la crisis se intentará encontrar mañana en una reunión prevista entre la conselleira, el alcalde coruñés y el delegado del Gobierno.