Bersani
El secretario general del Partido Demócrata (PD) italiano, Pier Luigi Bersani, da una rueda de prensa, tras su turno en la ronda de consultas con el presidente italiano, Giorgio Napolitano. Maurizio Brambatti / Efe

El líder de la coalición de centroizquierda italiana y secretario general del Partido Demócrata (PD), Pier Luigi Bersani, ha propuesto, al presidente de la República, Giorgio Napolitano, hacerse cargo de la formación del próximo Gobierno de Italia, ante la "exigencia de cambio" que, a su juicio, llega desde dentro del país y desde Europa.

La reunión entre Bersani y Napolitano pone fin a la ronda de consultas que el presidente inició el miércoles, pero que tuvieron su día clave este jueves con los encuentros con el líder del centroizquierda, el del centroderecha, el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi, y con el del Movimiento 5 Estrellas (M5S), el cómico Beppe Grillo.  

Mi partido siente que tiene una responsabilidad y tiene que ejercerla por este paísDurante su encuentro, Bersani apeló a la "responsabilidad" de todas las fuerzas para contribuir a la formación de un Gobierno, una cuestión que Napolitano desvelará este viernes, tras, como dijo, "reordenar los apuntes, las ideas, para ver qué decisión tomar" acerca de a quién encargará el liderazgo del nuevo Ejecutivo.

"Hemos entregado al presidente de la República nuestras reflexiones, que parten de lo que sentimos que proviene del país, que es una exigencia de Gobierno, una exigencia también de cambio. Estos dos términos son indivisibles", explicó el líder del centroizquierda. "Ahora nosotros, el PD, la primera fuerza de este país por mucho que alguno diga, la primera coalición italiana, nos ponemos al servicio de esta exigencia, sabiendo que es una exigencia de este país y de Europa porque también ahí hay una mirada atenta y preocupada sobre la situación de Italia", agregó.

 Bersani hizo también un repaso sobre las prioridades del país. Entre ellas, una "atención inmediata" a los temas sociales y una "iniciativa fuerte, decidida, sobre dar una moralidad a la vida pública", acompañada de reformas institucionales, y una solución al bloqueo político surgido a raíz de las pasadas elecciones, en las que obtuvo la mayoría en la Cámara de los Diputados, pero no en el Senado.

A este respecto, el jefe del PD se refirió a dos "vertientes". Por un lado, habló de presentar al Parlamento propuestas para el inicio de una legislatura basada en el cambio, con una reforma laboral que reduzca la precarización y una diálogo con Europa para modificar las políticas de austeridad. Por el otro, reformar el sistema institucional italiano y la ley electoral y reducir del número de parlamentarios.

Así, reclamó al Parlamento su "responsabilidad de iniciar la legislatura" para "que haya una buena solución" en la que "pienso poder, espero poder echar una mano", porque su partido "siente que tiene una responsabilidad y tiene que ejercerla por el país". Para ello, el secretario general del PD lanzó el guante para las reformas a todos los partidos. Una oferta que abarca también a la centroderecha de Berlusconi, que ha planteado en varias ocasiones la necesidad de un Gobierno de unidad nacional junto a Bersani, que lo rechaza.

Precisamente el ex primer ministro ha sido el segundo líder en reunirse este jueves con Napolitano, al que trasladó su visión de la necesidad de una coalición "que intervenga con medidas económicas que ya comparten ampliamente otras fuerzas políticas". Además, a su salida, Berlusconi aprovechó para criticar que el centroizquierda colocase a sus candidatos como presidentes del Senado y la Cámara de los Diputados, por lo que exigió que el próximo presidente de la República pertenezca al centroderecha.

Por su parte, Grillo tampoco modificó su postura. El antipolítico ha pedido a Napolitano que le encargue formar Gobierno, al ser el partido más votado en solitario en la Cámara Baja, y continuará desoyendo las peticiones de apoyo de Bersani.