Asalto a domicilios
Imagen de un ladrón intentando robar una vivienda. GTRES

El Ministerio de Interior estudia seriamente endurecer las penas por robar en viviendas, el delito que más ha aumentado en nuestro país. Así lo han anunciado este jueves responsables de la Guardia Civil y la Policía Nacional en la presentación de una campaña para prevenir estos robos durante las vacaciones de Semana Santa.

Con la legislación actual, el robo de una vivienda está penado con una condena que oscila entre un año y los tres de cárcel, pena que se puede agravar en función de la reincidencia del delincuente, si la casa está habitada y si durante el robo se emplea la violencia. En estos casos, el castigo se puede alargar hasta los seis años de reclusión.

Interior ya puso en marcha en diciembre un plan para combatir este tipo de delito, que creció en 2012 un 22% respecto a 2011, según las estadísticas que trimestralmente hace públicas Interior. El estudio del endurecimiento de las penas está aún en fase de borrador

Delincuentes reincidentes

El objetivo es castigar la reincidencia y la 'profesionalización' de las bandas que se dedican a asaltar casas. Las fuerzas de seguridad calculan que "neutralizar esta reincidencia supondría reducir un 70% estos robos". Como nuevo fenómeno, las Fuerzas de Seguridad destacan el aumento de los robos en viviendas desocupadas, ya que muchas están vacías debido al boom inmobiliario. Los ladrones roban en ellas cobre, radiadores... sin olvidar el robo en casas de campo.

El cobre es hoy todo un 'negocio'. Su destino es China. Y el robo de este metal puede dejar un margen de beneficio del 200%. En cuanto al tipo de ladrones, de destacan tres: el ladrón de nacionalidad española con problemas de drogadicción; un ladrón más especializado y las grandes bandas de crimen organizado, que emplean la violencia y que realizan robos muy selectivos en casas de lujo.